¿Qué es el síndrome del túnel carpiano?

¿Qué es el túnel del carpo?

Compresión del nervio a la altura del carpo.

Es el espacio situado en la cara anterior de la muñeca y por el que pasa, entre otras estructuras vasculares y tendones, el nervio mediano.

Este nervio, que surge de raíces cervicales, desciende por el brazo y el antebrazo hasta la mano. Gracias a él se pueden realizar los movimientos de flexión de muñeca y dedos, la pronación y el movimiento del pulgar, que nos permiten agarrar cosas y sujetarlas. Además recoge la sensibilidad de la piel de parte de la mano y los dedos.

¿Qué es el síndrome del túnel carpiano?

Es la compresión de este nervio, a su paso por el túnel. Cuando esto ocurre se desencadenan una serie de síntomas como dolor, disminución de la fuerza en la mano, cambios en el tacto o la sensibilidad,  entumecimiento, hormigueos. Es habitual, durante la noche, tener que levantarse para sacudir las manos y aliviar las molestias.

Puede existir una predisposición genética que hace que se tenga un túnel del carpo estrecho de nacimiento, pero esta patología se asocia también a:

  1. Lesiones de muñeca: esguinces, fracturas…
  2. Movimientos repetitivos de flexión de muñeca y mano, en actividades laborales y al tocar instrumentos musicales, que provocan una inflamación en la vaina de los tendones que pasan por este mismo espacio y hace que se estreche.
  3. Alteraciones hormonales por trastornos de la tiroides o diabetes.
  4. Retención de líquidos, es muy habitual en embarazadas.
  5. Artritis reumatoide.

¿cómo se puede tratar?

Existen dos opciones de tratamiento para esta patología, la conservadora y la quirúrgica. En cualquiera de ellas la fisioterapia es indispensable.

Cicatrices quirúrgicas

El tratamiento de fisioterapia va a tener como objetivo principal reducir los síntomas. Para ello, se emplean técnicas como la movilización neuromeníngea, la inducción miofascial, las manipulaciones osteopáticas, el kinesiotape, entre muchas otras. Es importante conocer el posible orígen del problema para dar pautas al paciente en su ámbito laboral o personal que ayuden con el mismo objetivo.

Cuando el compromiso nervioso es muy importante, se opta por el tratamiento quirúrgico para que no se dañe el nervio. Tras la cirugía, se recomienda realizar un tratamiento de fisioterapia, que tendrá  como objetivo disminuir el dolor y la inflamación y mejorar la movilidad, incluyendo el tratamiento de la cicatriz.