Fisioterapia de urgencia, nos llamas por teléfono y vamos a tu domicilio

Los problemas surgen cuando menos te lo esperas. Pero en el caso de incidencias relacionadas con la fisioterapia no debes alarmarte porque puedes recibir atención de urgencia y en tu domicilio.

En Fisiohogar sabemos que una de las cosas que más preocupa a nuestros pacientes es sufrir un accidente, una crisis o cualquier otro tipo de problema que se manifieste de manera repentina, necesitar ayuda urgente y no tenerla. Para darte el mejor servicio estamos siempre a tu lado y, por eso, disponemos de un servicio de urgencia mediante el cual solo tienes que llamarnos por teléfono y uno de nuestros fisioterapeutas se desplazará a tu hogar para atenderte.

Así de sencillo. Nuestro objetivo es ser tu fisioterapeuta de cabecera, estar junto a ti en todas las situaciones en las que nos necesites y, por supuesto, no vamos a dejarte solo en casos de emergencia.

Este servicio está orientado a atender todo tipo de urgencias, sea cual sea la patología y origen del problema, pero por experiencia sabemos que estos casos suelen estar más relacionados con:

  • Personas de la tercera edad
  • Problemas articulares y musculares
  • Lesiones deportivas
  • Crisis de pacientes con enfermedades neurológicas

Los casos de las personas de la tercera edad suelen ser los más numerosos, ya que este colectivo es más propenso a sufrir problemas relacionados con la articulaciones y los músculos, problemas relacionados con la movilidad, el equilibrio o la coordinación.

Asimismo, también suelen darse problemas relacionados con la recuperación de intervenciones quirúrgicas de distinto tipo y procesos de rehabilitación después de la colocación de un prótesis. Tampoco hay que olvidarse de las urgencias relacionadas con problemas derivados de enfermedades neurológicas, sobre todo las neurodegenerativas como el Parkinson o el Alzheimer, entre otras.

Lo importante es que en cualquiera de estos casos y otras situaciones puedes contar con nuestra ayuda, llamarnos por teléfono y esperar en casa la visita de uno de nuestros profesionales. Porque lo importante es comunicar el problema en cuanto surge y no dejar pasar un tiempo que lo único que puede hacer es aumentar nuestros dolores y molestias y crearnos estrés y angustia.