Las otras consecuencias de la Covid

En plena segunda ola, y cada vez más próximas las esperadas Navidades, echamos la vista atrás con la esperanza de que lo más duro ya haya pasado. 

Todos hemos hecho un gran esfuerzo, niños y mayores, cada uno en su ámbito, para intentar controlar esta pandemia y evitar la propagación del coronavirus..

 

Hoy, además de animaros a seguir manteniendo las medidas de distanciamiento social, el uso de mascarilla y el lavado de manos, queremos hacer un homenaje a todas las personas mayores  (independientes o dependientes) y a sus cuidadores en el ámbito doméstico.

 

Este virus ha dejado multitud de secuelas en nuestra sociedad, y en muchas ocasiones no ha sido necesario contagiarse de él para que hiciera mella.

Después de ocho meses, con casi tres de confinamiento estricto para los más mayores,

la falta de ejercicio ha ocasionado en muchos un desacondicionamiento general, en el que también ha influido el cierre de polideportivos y piscinas, los centros de día, etc.

Así mismo, son notables las consecuencias psicológicas del confinamiento, como la depresión o la ansiedad, provocadas por la soledad y la pérdida de las actividades sociales. Esto ha favorecido también la disminución de la actividad física.

En mayores dependientes y en personas con discapacidad, los familiares y cuidadores habituales, han tenido un duro trabajo durante el confinamiento. Para protegerlos del posible contagio de cuidadores externos, y también debido al cierre de los centros de día, han perdido esas horas de “descanso” y de desconexión de las labores de cuidado habituales. 

 

Como fisioterapeutas, siempre damos un enfoque desde nuestra perspectiva y en este caso queremos destacar la importancia de nuestra profesión y, especialmente, del ejercicio terapéutico para esa labor de reacondicionamiento físico en nuestros mayores. No solo centrado en la mejora de la movilidad, sino también enfocado a la mejora de la fuerza o la  capacidad cardiorrespiratoria, entre otras. Así mismo, creemos que también los cuidadores merecen ese descanso y el tratamiento de sus lesiones, provocadas por el sobreesfuerzo y la fatiga.

 

Si necesitas hablar con nosotros o que valoremos tu caso, no dudes en pedir tu cita.