Higiene postural durante la lactancia

Cuando un nuevo miembro se incorpora a la familia, nos centramos en él, en su alimentación, en su descanso, en definitiva, en su bienestar, y los papas y las mamás se dejan en un segundo plano.

 

En esta entrada de nuestro blog nos gustaría destacar la importancia de la prevención, especialmente del dolor de espalda, en los padres.

 

Generalmente, se explican pautas de higiene postural para la lactancia materna, hecho que excluye al otro progenitor, pero es igual de importante adoptar una buena postura durante la toma del biberón o al coger al bebé de la cuna.

En cualquier caso, es cierto que son las mamás las que acuden con más frecuencia a nuestras consultas por diferentes motivos. Durante el embarazo el cuerpo sufre grandes cambios para permitir la gestación. Entre ellos podemos destacar el incremento de peso localizado en la parte anterior que favorece el aumento de la lordosis lumbar (hiperlordosis).  Además, debido a alteraciones hormonales, aumenta la distensibilidad de los ligamentos como preparación al parto. Todo ello se recupera de forma progresiva tras el postparto. También durante los primeros meses, la dedicación de la madre es mayor puesto que dispone de más tiempo para estar con el bebé.

 

PREVENCIÓN

 

  • Siempre que sea posible, llevar a cabo una buena preparación física durante el embarazo, con ejercicios adaptados a cada momento y, por supuesto, a cada persona para mantener la flexibilidad pero con un buen tono muscular.
  • Intentar adoptar una postura cómoda a la hora de alimentar al bebé, ya sea con pecho o biberón. Para ello se debe tener la espalda recta y completamente apoyada, incluso colocar un cojín en la zona más baja. Además disponer cojines alrededor para elevar al bebé y no tener que estar encogidos, así como para intentar descargar el peso de los brazos y que no sufra la región cervical y dorsal. Así mismo es recomendable no cruzar las piernas, ya que esto puede dificultar el retorno venoso.
  • A la hora de coger al bebé de la cuna se deben flexionar las rodillas para que no sea la región lumbar la que asuma todo el esfuerzo.
  • Llevar a cabo estiramientos de forma rutinaria.

 

Desde Fisiohogar esperamos que todas estas recomendaciones os hayan sido de utilidad, si tenéis cualquier duda no dudéis en consultarnos.