Alteraciones en la columna – Parte I

En esta entrada del blog os vamos a hablar de algunas de las alteraciones más comunes de columna que nos encontramos en nuestros pacientes y cómo se pueden tratar y prevenir:

RECTIFICACIÓN DE LA COLUMNA

La rectificación es un signo que se percibe en la radiografía, en ella se puede apreciar como la columna, bien en la región cervical o lumbar, ha perdido su lordosis fisiológica, su curvatura normal en forma de C invertida, y la imagen es de I.

Muchos pacientes acuden a nosotros como fisioterapeutas, derivados o no por el especialista, con su radiografía o el informe de la misma, preocupados por este diagnóstico. Es importante explicar que la rectificación cervical es simplemente una descripción de la imagen y no una patología en sí misma. No es un signo grave, lo que refleja es una excesiva tensión muscular a nivel cervical que puede acelerar procesos degenerativos y otras alteraciones estructurales.  La rectificación cervical suele estar presente en pacientes con latigazo cervical a consecuencia de un accidente de tráfico.

HIPERLORDOSIS

La hiperlordosis es lo contrario a la rectificación, un aumento de esa curvatura fisiológica que tiene la columna vertebral. Es decir, la C invertida “se cierra” mucho más. La encontramos comúnmente en la zona lumbar aunque también puede presentarse en la región cervical. La hiperlordosis lumbar es más habitual en mujeres, pero existen situaciones, como el embarazo o ponerse tacones altos, en las que la persona lo presenta como adaptación postural y no de forma estructurada

Igual que en el caso de la rectificación, la hiperlordosis no es grave en sí, pero si debe ser tenida en cuenta ya puede favorecer procesos degenerativos en articulaciones y discos intervertebrales.

¿Cómo puede ayudar la FISIOTERAPIA?

Como he comentado anteriormente, la tensión muscular es un factor que perpetúa estas alteraciones. Mediante técnicas de fisioterapia como el masaje, la inhibición de puntos gatillo, la inducción miofascial o las movilizaciones articulares, entre otras, podemos contribuir a disminuir el tono de esta musculatura. Es fundamental también el trabajo con un programa de ejercicios y estiramientos. Habitualmente estas estructuras se sobrecargan por una postura inadecuada que viene dada a su vez por una debilidad o un desequilibrio de la musculatura, trabajar el control motor es una herramienta imprescindible en estos pacientes que nos ayudará no solo a disminuir los síntomas, como el dolor o la limitación de la movilidad, sino a evitar las recidivas.