El fisioterapeuta responde: ¿tiene relación mi dolor lumbar con el suelo pélvico?

Si padece dolor lumbar y no hay signos de hernias discales ni antecedentes traumáticos, es probable que sea por una descompensación muscular en la cavidad abdominal. 

Para entender el papel del suelo pélvico en el dolor de espalda es necesario comprender que la cavidad abdominal está delimitada en la parte anterior y lateral por la pared abdominal (músculos transversos y oblícuos), en la posterior la columna lumbar (músculos multífidos), arriba el diafragma y abajo el suelo pélvico. Todos y cada uno de los músculos de esta región, han de trabajar de manera sinérgica y coordinada. 

¿Y si esta musculatura no está coordinada o hay musculatura debilitada?  Por lo general, los transversos (musculatura de la pared abdominal) y el suelo pélvico, por fuerza de la gravedad, están debilitados. Una cuestión muy importante es, que la musculatura no solo sirve para mover miembros, sino que también para alinear los segmentos óseos. Pues bien, si la musculatura anterior, la de la pared abdominal está debilitada, la pelvis irá hacia atrás porque no hay musculatura que la aguante hacia delante. Además, la musculatura posterior, la de la zona lumbar, estará activa lo que arrastrará más aun la cadera. Si unimos, la debilidad muscular más el desalineamiento de la cadera, el resultado es dolor lumbar, incontinencia urinaria, malas digestiones, mala circulación en las piernas…

Como ya hemos mencionado antes, por la fuerza de la gravedad nuestro suelo pélvico y nuestra cavidad abdominal no suelen estar sanos y fuertes. Por eso, la mayor parte de las mujeres tenemos debilidad en el suelo pélvico, algunas mujeres tienen sintomatología con algún tipo de disfunción miccional y otras en cambio no, pero en definitiva, debilidad del suelo pélvico. 

La cavidad abdominal, está sometida a cambios de presión (al agacharnos, al comer, al toser, al reir,  al levantarnos…) de manera constante. Así pues, la musculatura de toda la cavidad torácica desempeña un trabajo fundamental con el fin de que los órganos y las estructuras que componen dicha cavidad se mantengan intactas. Asimismo, procuran una estabilidad articular en la columna con el fin de que podamos movernos y desempeñar nuestro día a día. Si no hay estabilidad no hay movimiento. Al igual que los bebes al alcanzar la sedestación, el estar sentados, y comenzar a manipular objetos necesitan una buena estabilidad para poder despegar las manos del suelo y coger el objeto, sino ellos caerían al suelo. ¿Por qué? Porque sin estabilidad no hay movimiento. De ahí, que sea absolutamente imprescindible que la musculatura de la cavidad abdominal esté organizada y fuerte. 

Está demostrado que al contraer el suelo pélvico hay una contracción directa en los transversos abdominales. De modo que, sí podríamos encontrar una relación del dolor lumbar con la debilidad del suelo pélvico. Y para ello es importante realizar una buena valoración individualizada de la mano de un fisioterapeuta, para que nos pueda aconsejar los ejercicios más adecuados y comenzar el tratamiento del dolor.