¿Por qué me duele la espalda si estoy correctamente sentado?

Una de las consultas más frecuentes que tenemos los fisioterapeutas es acerca del dolor en el centro de trabajo; bien sea en la oficina, detrás de un mostrador o conduciendo varias horas al día. Los pacientes se preguntan porqué a pesar de disponer de elementos y mobiliario ergonómico, además de un buen número de dispositivos y accesorios para mantener lo que se podría denominar “la postura perfecta”, la espalda sigue doliendo durante el trabajo. En un artículo anterior mencionamos las causas más comunes del dolor de espalda, por si le interesa también consultarlo.

La respuesta a esta pregunta es simple y compleja a la vez. Nos duele la espalda porque nuestro cuerpo no está preparado para las exigencias de nuestra jornada laboral. 

 

Los procesos adaptativos y evolutivos a lo largo de las generaciones nos han provisto de un organismo preparado para una actividad física moderada con una frecuencia diaria, si echamos la vista atrás en el tiempo podremos encontrar que la mayor parte de los trabajos hasta hace unos 70 años tenían un gran componente físico; agricultores, trabajadores de fábricas, porteadores, y otros muchos eran oficios que requerían una gran demanda física, muchos trabajos que han llegado hasta nuestros días pero que gracias al avance tecnológico (tractores, cosechadoras, producción en cadena, ingeniería industrial…), permite una mayor eficiencia y productividad con una menor demanda a nivel físico.

Es nuestra predisposición al movimiento, la que origina la aparición de dolores y molestias al mantener posturas más o menos estáticas durante periodos prolongados en el tiempo. Nuestro cuerpo siempre busca una mejor gestión energética y por ello es más fácil soportar pequeños gastos energéticos por parte de diferentes músculos, más que una gran demanda por parte de un solo músculo. A ello se suma, que la fatiga puede provocar que en los músculos que están constantemente bajo demanda, aparezcan cambios adaptativos, favoreciendo la aparición de hipertonías musculares, las llamadas “contracturas” que se manifestarán con molestia y/o dolor.

Por muy correctamente que uno se siente o utilice el mejor mobiliario ergonómico del mercado, la mejor postura es la que no se mantiene en el tiempo.

Es conveniente en todos aquellos trabajos o actividades que precisan mantener una postura durante mucho tiempo, romper esa dinámica de “modo estatua” e incluir pequeñas actividades a lo largo de la jornada para impedir dentro de lo posible la aparición de molestias o dolores asociados a ese inmovilismo.

Esas pequeñas actividades obviamente no deben interrumpir la actividad laboral y es interesante programarlas, antes de comenzar la jornada y utilizar pequeños trucos para recordarnos hacer esas “paradas técnicas”. Podemos usar avisos con nuestro teléfono móvil y si el aviso aparece durante una reunión o una videollamada, se puede colocar un post-it a modo de recordatorio en el propio teléfono móvil, en el monitor o en algún lugar estratégico donde no moleste pero siga siendo visible, y así poder realizar la pequeña actividad una vez terminemos.

La más frecuente, sobre todo en las oficinas es levantarse a tomar alguna bebida (habitualmente café), pero no es conveniente repetir con cierta regularidad, ya que el exceso de cafeína y/o azúcar puede llevarnos a otro problema de nerviosismo, ansiedad o hiperexcitabilidad. Lo ideal es hacer una pequeña actividad física no superior a los 5 minutos de ejercicios de movilidad de la columna lumbar y/o cervical, ejercicios con los brazos o pequeños estiramientos activos. Aquí te dejamos nuestra propuesta de ejercicios para la oficina que son sencillos y pueden realizarse en cualquier momento.

Si hay cualquier tipo de duda o problema a la hora de hacer algún ejercicio o actividad es conveniente contactar con su fisioterapeuta de cabecera para obtener un asesoramiento más personalizado y específico, ya sea por el área de trabajo o la actividad a realizar

La llegada de la pandemia en Marzo de  2020  produjo un aumento significativo de personas que están teletrabajando y su lugar de trabajo no es el más adecuado, debido a la improvisación y a la supuesta temporalidad de la situacion, en estos casos es aun más importante mantener una actividad fisica adecuada para impedir que esos centros de trabajo casuales no se conviertan en instrumentos de tortura en un lapso de tiempo. En muchas ocasiones el teletrabajo puede parecer una idea interesante para muchos, pero sin unos recursos adecuados puede convertirse en una odisea y una fuente de problemas, no solo laborales sino también de salud. Cualquier habitación de un domicilio, puede convertirse en un centro de trabajo de manera puntual, pero si la eventualidad se transforma en algo más permanente es bastante recomendable invertir algo de tiempo y dinero en cuidar de la propia salud, además de llevar de una forma algo más liviana una situación en la que mucha gente no se encuentra cómoda por la limitación de recursos o el exceso de distracciones.

En Fisiohogar disponemos de profesionales especialistas en el asesoramiento a empresarios y trabajadores con el fin de reducir los problemas musculoesqueléticos asociados al inmovilismo y reducir el absentismo y las bajas laborales derivadas de este tipo de molestias. Inclusive es posible hacer un asesoramiento telemático, con el fin de ayudar a aquellas personas que trabajan desde casa, indicando pautas de ejercicios sencillos con elementos cotidianos con el propósito de mejorar el ánimo y hacer más agradable el lugar de trabajo.