Me duele la espalda en la oficina ¿qué puedo hacer?

En el trabajo es donde pasamos gran parte de nuestro día, normalmente siempre en la misma postura o realizando movimientos repetitivos. Esto provoca que existan lo que conocemos como enfermedades laborales. Las patologías derivadas del trabajo son, normalmente, específicas de cada puesto pero hay una común a casi todos: el DOLOR DE ESPALDA.

Personas que pasan muchas horas sentadas en la oficina, donde en ocasiones el ordenador o el mobiliario no está colocado de la forma más adecuada para mantener una postura “correcta”, suelen padecer en algún momento problemas de espalda.

Por nuestra experiencia como fisioterapeutas en empresas, podemos decir que uno de los problemas más frecuentes es el dolor en la región cervical.

Los trabajadores con dolor cervical presentan normalmente contracturas a nivel de la musculatura paravertebral cervicodorsal, en los trapecios, en el angular de la escápula y en la musculatura subocciptal, entre otros músculos, que provocan una rigidez y limitación en los movimientos del cuello. Contracturas y puntos gatillos en algunos de estos músculos puede provocar también dolor de cabeza y mareos, lo que es muy incapacitante para la persona.

Sostener el teléfono con el hombro, no situar la pantalla del ordenador centrada o que esté demasiado baja pueden ser algunos de los motivos que originen las molestias.

Trabajo con ordenador portátil en la oficina (imagen dominio Pixabay)

Otra de las dolencias más comunes es la lumbalgia, es decir dolor en la región lumbar. Este dolor puede ser leve o un dolor que limite la movilidad de la persona. Además la compresión del nervio ciático, en ocasiones, hace que exista un dolor irradiado hacia el glúteo y la pierna.

Cruzar las piernas o sentarse de forma incorrecta pueden ser desencadenantes de molestias en esta zona.

La cervicalgia y la lumbalgia son ejemplos de patologías originadas por el trabajo que pueden tratarse mediante fisioterapia pero lo más importante es que PUEDEN PREVENIRSE.

Cada vez más empresas son conscientes de la importancia de la fisioterapia preventiva, que hace que los trabajadores mejoren su día a día, ya no solo con el tratamiento manual sino con los estiramientos y ejercicios que los fisioterapeutas podemos enseñarles en el lugar de trabajo, así como los consejos para mantener una postura más correcta o tener una mejor ergonomía.

Desde Fisiohogar llevamos trabajando con empresas desde hace mucho tiempo con resultados muy positivos. La fisioterapia en el ámbito de la empresa mejora la productividad y disminuye el absentismo y las bajas laborales.