La fisioterapia en la recuperación de lesiones localizadas en la zona de la cadera y piernas

Las lesiones localizadas en la zona de la cadera y de las piernas son muy comunes y una de las principales causas por las que se tiene que acudir a los especialistas en fisioterapia.

Las lesiones en estas zonas pueden tener orígenes muy distintos, ocasionados fortuitamente en un accidente, como consecuencia de un sobre esfuerzo, durante la práctica de una disciplina deportiva o simplemente por el deterioro normal de los huesos y músculos.

Muchas de estas lesiones suelen ser leves y con un tratamiento especializado y profesional se pueden solucionar de manera rápida y sencilla. Y en el caso de que sean problemas de mayor envergadura es conveniente tratarlos cuanto antes, para que las lesiones no continúen creciendo y provocando problemas más graves. En la mayoría de los casos la recuperación o una buena mejoría son posibles con la intervención especializada de expertos en fisioterapia.

En Fisiohogar contamos con un grupo de fisioterapeutas titulados y colegiados que permanecen al día de los últimos avances, métodos y técnicas necesarios para conseguir la recuperación de lesiones en la zona de la cadera y las piernas.

Cuando tenemos una lesión en esta parte de nuestro cuerpo lo primero que se ve afectado es nuestra capacidad de movimiento y, por tanto, de autonomía. Esto hace que crezca nuestra impaciencia y que busquemos una solución rápida. Esto es, obviamente, lo que todos deseamos y lo que intentaremos desde Fisiohogar. Sin embargo, hay que ser consciente de las complicaciones que pueden surgir, y una de ellas es que, en general, la cadera y las piernas son zonas complejas de nuestro organismo cuya rehabilitación puede llevar bastante tiempo.

En resumen, es muy importante tener paciencia. Con el trabajo diario y siguiendo las indicaciones y consejos de los expertos los resultados llegarán, pero esto no quiere decir que sea de manera inmediata. Por eso, la actitud positiva y perseverante son fundamentales para poder conseguir la mejoría y recuperación de las lesiones en la zona de la cadera y de las piernas.

Ejercicios y movilizaciones en la zona de la cadera

Las lesiones en la zona de la cadera pueden ser consecuencia de un accidente o una caída que haya provocado una fuerte contusión o una fisura, pero también pueden tener otros orígenes como el deterioro por problemas de artrosis, osteoporosis, etcétera. En algunos de estos casos es habitual que las lesiones sean de tal envergadura que requieran una intervención quirúrgica para la colocación de una prótesis de cadera.

recuperacioncadera

Sea cual sea el tipo de lesión relacionada con la zona de la cadera hay tratamientos fisioterapéuticos gracias a los cuales se consiguen importantes resultados y una gran mejoría. En Fisiohogar, después de valorar y estudiar las peculiaridades de tu caso te explicaremos el tipo de tratamiento que más se ajuste a tus necesidades.

Independientemente del tipo de lesión en la cadera, estos tratamientos suelen estar compuestos de ejercicios y movilizaciones destinados a mejorar la capacidad de movilidad, la fuerza y flexibilidad de la zona de la cadera. Hay muchos posibles ejercicios, algunos de los más habituales son:

  • Colocarse de pie frente al respaldo de una silla o sillón fuerte. Agarrarse con ambas manos y elevar una pierna de manera lateral lo máximo posible. Repetir el movimiento unas cinco veces y después realizarlo con la otra pierna.
  • De pie frente a una silla, agarrarse al respaldo y levantar la pierna hacia atrás, estirándolo lo máximo posible. Repetir el movimiento varias veces y realizarlo después con la otra pierna.
  • Tumbado con la espalda recta sobre una colchoneta y con la ayuda de un fisioterapeuta elevar la pierna lo máximo posible haciendo fuerza con la musculatura. En esta posición se pueden realizar también giros de la pierna para trabajar la amplitud de giro y elasticidad de la zona de la cadera.
  • Tumbado boca arriba con la espalda recta separar un poco las piernas y colocar una pelota de goma a la altura de las rodillas y presionar la pelota repetidas veces.

Ejercicios para la recuperación de lesiones en la zona del glúteo

Los ejercicios de rehabilitación de lesiones en el glúteo son fundamentales para conseguir la potenciación y fortalecimiento de estos músculos que son fundamentales para la marcha, el equilibrio y la zona lumbar. Cuando se ha presentado una lesión de cualquier tipo en la zona del glúteo el trabajo fisioterapéutico resulta muy importante poder conseguir una buena recuperación de la zona que nos permita seguir con nuestro nivel de autonomía e independencia.

Antes de nada conviene recordar que el glúteo tiene tres partes o vientres musculares:

  • Glúteo mayor
  • Glúteo medio
  • Glúteo menor

El glúteo mayor es más superficial y es muy importante para la actividad de la cadera y para las actividades relacionadas con la marcha y el salto; mientras que el glúteo medio y menor desarrollan una función más importante en el equilibrio de la pelvis y las lumbares, ya que están situados entre la pelvis y el trocánter mayor del fémur.

Por todo ello, cuando se ha tenido una lesión en una de estas zonas es precisa la ayuda de profesionales que determinen qué tratamiento se debe seguir para su recuperación. En principio el reposo suele resultar beneficioso en la mayoría de los casos, ya que forzar y cargar más la zona solo contribuirá a agravar el problema. En cuanto a los ejercicios que se pueden realizar hay que tener en cuenta que dependerán de la zona del glúteo afectada. Algunos de ellos pueden ser:

  • Tumbado en el suelo baca arriba flexionar las piernas pasando las manos alrededor de una rodilla. Con la pierna libre colocar el tobillo sobre la rodilla contraria y aguantar en esta posición que favorece el estiramiento del glúteo.
  • Tumbado en el suelo de costado y apoyando la cabeza sobre el brazo flexionado comenzar a levantar de manera lateral la pierna, repitiendo varias veces el ejercicio.
  • Colocarse a cuatro patas sobre una colchoneta elevar una pierna hasta dejarla totalmente estirada, aguantar unos segundos y cambiar de pierna.

Ejercicios para la rehabilitación de una lesión de tobillo

El tobillo es una zona de nuestro cuerpo fundamental para el movimiento. Esta articulación podríamos decir que es como una bisagra y dada su localización soporta enormes cargas en la marcha normal y sobre todo cuando se corre o se realiza algún tipo de deporte que implica la realización de giros.

Por todo esto, es habitual que se presenten problemas de esguinces en el tobillo. Se dice que hay un esguince de tobillo cuando se ha producido un desplazamiento hacia dentro o hacia fuera del pie que provoca una distensión o una rotura de los ligamentos de la cara interna o externa del tobillo.  Cuando esto sucede, se produce un dolor intenso que impide o dificulta notablemente el movimiento.

tratamientotobillo

A pesar de que puedan parecer muy alarmantes la mayoría de los esguinces o lesiones de tobillo se suelen recuperar de manera rápida sin que dejen secuelas. Asimismo, también puede haber otros tipos de lesiones en la zona del tobillo relacionados por ejemplo con problemas de artrosis.

En cualquier caso, la ayuda profesional de expertos de fisioterapia como los que forman parte del equipo de Fisiohogar pueden contribuir de manera eficaz a la rehabilitación de una lesión de tobillo. En muchos casos es necesario una fase de reposo, tras la cual se recomienda la realización de una serie de ejercicios destinados a trabajar la fuerza, flexibilidad y movilidad de la zona. Algunos de los más habituales son:

  • Tumbado sobre una superficie plana y con las piernas estiradas mover la punta de los pies hacia la cara aguantando unos segundos en esta posición. Después mover las puntas de los pies hacia adelante.
  • Tumbado sobre una superficie plana y con las piernas estiradas mover los pies lo máximo posible hacia la derecha, volver a la posición inicial y hacer lo mismo girando hacia la izquierda.
  • Sentado elevar un poco una pierna y realizar giros completos del tobillo, primero hacia la derecha y después hacia la izquierda. Repetir varias veces.
  • De pie y con la ayuda de una pelota grande goma, colocarse con un pie sobre ella y tratar de mantener el equilibrio lo máximo posibles. Después realizar el ejercicio con el otro pie.