Los aductores y la pubalgia

En nuestra práctica diaria, encontramos cierta confusión con relación a dos grupos musculares, los abductores y los aductores.  

Los abductores son varios músculos que permiten la separación de las piernas, en este grupo tenemos: los glúteos, el mayor, medio y menor, también hay un cuarto, que es el tensor de la fascia lata.  

Por otra parte los músculos aductores que permiten cerrar las piernas, están formados por varios músculos que se encuentran en la parte interna del muslo;  también son tres aductores principales, el magno, largo y breve.

En clases y planes de potenciación, es muy habitual que los aductores sean los  grandes olvidados.  Se trata de un error, ya que su función es importante para correr, estabilizar las rodillas y las caderas.  Por su posición anatómica, aparte de cerrar las piernas, también tienen un rol en la flexión de la rodilla y la flexión de la cadera; actividades que hacemos con cada paso.

Es verdad que la actividad de flexionar, es decir doblar la rodilla y la cadera es un movimiento que hacen principalmente otros músculos, pero cuando se trata de correr con más velocidad, correr sobre superficies inestables y correr subiendo cuestas entonces los aductores se transforman en unos aliados indispensables. 

El deporte que más presión hace sobre los aductores es sin duda el fútbol.  El movimiento de chutar la pelota con fuerza es un movimiento de flexión y aducción simultáneo de la cadera.  Es también por eso que los futbolistas, junto con los corredores de velocidad son los principales sufridores de una lesión complicada de tratar:  La pubalgia.

La pubalgia literalmente significa dolor en el pubis. Se trata de una inflamación de los tendones aductores que se insertan en la zona inguinal.  Es una lesión que se evita con una buena preparación de fortalecimiento de los aductores.  

Los aductores son un grupo muscular más importante de lo que parece y por eso te recomiendo familiarizarte y reservar unos ejercicios en tu plan de fortalecimiento para reducir al máximo el riesgo de lesión, mejorar la estabilidad de la rodilla y mejorar tu habilidad de correr en cuestas y en velocidad.