El papel de la fisioterapia en el tratamiento de la esclerosis múltiple

¿QUÉ ES LA ESCLEROSIS MÚLTIPLE?

La esclerosis múltiple (EM), también conocida como la enfermedad de las mil caras, es una enfermedad neurológica que afecta al sistema nervioso central. En esta patología, la mielina (que es la capa que recubre a las neuronas) es atacada y destruida por error por el propio sistema inmunitario de la persona.

¿Por qué se denomina la enfermedad de las mil caras? Puesto que los nervios se encuentran en todo el organismo, esta afección puede aparecer en diferentes partes del cuerpo, con diferente intensidad y progresión. Por ello cada persona con esclerosis múltiples tiene síntomas, secuelas y un desarrollo de la enfermedad diferente a otra.

En España se estimó en 2019 que había unas 55.000 personas con esta patología y tres de cada cuatro eran mujeres.

La causa de la esclerosis múltiple es desconocida pero se sabe que existen ciertos condicionantes genéticos y ambientales. Si bien la EM no es una enfermedad hereditaria, se han podido identificar más de 200 genes que contribuyen al riesgo de desarrollar la enfermedad. Además se ha visto que determinadas infecciones víricas pueden provocar el desencadenamiento de la enfermedad o la aparición de nuevos brotes. El lugar donde se vive, la carencia de vitamina D, el tabaquismo o la obesidad son otros factores de riesgo que los expertos continúan investigando.

El diagnóstico de la enfermedad no es simple. Se debe hacer un diagnóstico diferencial con otras enfermedades y para ello se utilizan pruebas diagnósticas diferentes como la resonancia magnética, los potenciales evocados o el análisis de de líquido cefalorraquídeo extraído en una punción lumbar.

TIPOS

Aunque ya sabemos que en cada persona la enfermedad da la cara de una manera distinta, los expertos han establecido una clasificación de 4 tipos diferentes según su evolución:

  1. EM remitente-recurrente: es el mayoritario. Se caracteriza por que los síntomas aparecen por episodios (brotes) y estos remiten o disminuyen de forma espontánea tras un tiempo (días o meses).
  2. EM primaria progresiva, en ella los síntomas aparecen de forma progresiva y no hay remisiones. Existen periodos en los que la enfermedad está estable, y otros donde está activa y aparecen nuevos síntomas.
  3. EM secundaria progresiva: es la forma que sigue a la remitente-recurrente. La enfermedad avanza y los periodos de remisión completa desaparecen, quedando secuelas en los pacientes.
  4. Esclerosis progresiva recurrente: es el menos común, hay una progresión continua de la enfermedad sin remisiones.

TRATAMIENTO DE LA ESCLEROSIS MÚLTIPLE

A día de hoy la enfermedad no tiene cura, a pesar de ello los avances en la investigación de esta enfermedad en los últimos años han sido muy prometedores. El tratamiento va enfocado a los siguientes objetivos:

  • Frenar el desarrollo de la enfermedad
  • Disminuir el tipo de duración de los brotes y las secuelas que estos puedan dejar
  • Tratar los síntomas: fatiga, espasticidad, ataxia, alteraciones de la marcha, disfunciones vesico intestinales,…
  • Mantener o mejorar su calidad de vida

Para ello, el paciente debe estar rodeado de un equipo interdisciplinar formado por médicos, enfermeros, fisioterapeutas, terapeutas ocupacionales o psicólogos, entre otros.

EL PAPEL DE LA FISIOTERAPIA EN LA ESCLEROSIS MÚLTIPLE

La fisioterapia cumple un papel fundamental en el abordaje de esta enfermedad, sea cual sea su estadío.

El tratamiento debe ser individualizado y adaptado al momento, no será igual en una fase de brote o en una fase de remisión.

Los síntomas aparecen de manera aislada o en conjunto, siendo la fisioterapia capaz de abordarlos mediante las técnicas específicas de fisioterapia neurológica o del del suelo pélvico, de terapia manual, de cinesiterapia o el ejercicio terapéutico, entre otros. Con el fin último de que la persona pueda mantener su calidad de vida y realizar sus actividades diarias con normalidad en la medida de lo posible.

EJERCICIO TERAPÉUTICO EN LA ESCLEROSIS MÚLTIPLE

Los últimos estudios, reflejan que la combinación de lo que podemos llamar el “tratamiento convencional” de fisioterapia (terapia manual, electroterapia, etc), combinado con el ejercicio terapéutico conlleva una mejora de la sintomatología de estos pacientes. Ejercicios combinados donde se trabaja la fuerza, la resistencia y la flexibilidad inciden en síntomas como la fatiga, las alteraciones de la marcha y el equilibrio, la espasticidad o el dolor. 

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FISIOTERAPIA DEL SUELO PÉLVICO EN LA ESCLEROSIS MÚLTIPLE

En la progresión de la enfermedad, muchos pacientes con esclerosis múltiple presentan alteraciones vesicales y/o intestinales que les provocan incontinencia fecal o urinaria. Particularmente la incontinencia urinaria tiene una importante incidencia en las mujeres que padecen esta enfermedad. 

Si bien este tipo de patologías aisladas suponen ya un tabú, en pacientes con esclerosis múltiple no iba a ser una excepción. Por las características de esta enfermedad es necesario el tratamiento farmacológico, pero se desconoce los beneficios que puede aportar el tratamiento de fisioterapia. Los ejercicios de fortalecimiento del suelo pélvico, el biofeedback o la estimulación eléctrica pueden ayudar a disminuir los síntomas.