Lesiones del cerebelo: características y tratamiento en fisioterapia

El cerebelo forma parte del encéfalo, está situado en el interior del cráneo, en la parte posteroinferior, por debajo del cerebro, más concretamente debajo de los lóbulos occipitales y por detrás del tronco del encéfalo. Está constituido por dos hemisferios cerebelosos laterales y una sección media denominada vermis. Se une al tronco del encéfalo a través de 3 pares de pedúnculos (pedúnculos cerebelos superiores, medios e inferiores), su superficie presenta múltiples surcos y es de color gris.

Sus funciones guardan relación fundamentalmente con la coordinación de la actividad muscular voluntaria, el mantenimiento del equilibrio y el aprendizaje motor. Además, modula las reacciones vestibulares y contribuye a la normalidad de la bipedestación y de la marcha, gracias a la constante recepción de informaciones acerca de la situación inmediata del aparato locomotor. El cerebelo actúa como un dispositivo de corrección de errores para la realización de movimientos dirigidos hacia objetivos concretos.

Según la funcionalidad el cerebelo se divide en tres lóbulos:

  • Arquicerebelo o cerebelo vestibular: controla los mecanismos de la posición erecta, es decir, el equilibrio estático y ayuda a coordinar los movimiento de los ojos, la cabeza y el cuello.
  • Paleocerebelo o cerebelo espinal: control motor, controla los reflejos de enderezamiento, los mecanismos de adaptación postural y la marcha.
  • Neocerebelo: interviene en la regulación del gesto, es decir, coordinación de movimientos finos y movimientos voluntarios de las extremidades, sobre todo, los brazos.

La lesión o déficit del cerebelo produce lo que se conoce como síndrome cerebeloso, éste implica diferentes signos y síntomas en función de la localización, grado y causa de la lesión.

Las causas más frecuentes de afectación del cerebelo son: trastornos adquiridos no hereditarios como por ejemplo, ictus cerebeloso, la esclerosis múltiple y traumatismo craneoencefálico entre otros; tumores, malformaciones genéticas, sobreexposición a ciertas toxinas como la ingesta crónica de alcohol, ciertos medicamentos, metales pesados, monóxido de carbono, etc algunas infecciones víricas, degeneración cerebelosa etc

Las manifestaciones fundamentales del déficit cerebeloso son:

Hipotonía: es la pérdida del tono muscular normal.

Discronometría: retraso en el comienzo y el final de los movimientos voluntarios.

Ataxia: incoordinación del movimiento. Ataxia postural cuando se trata del mantenimiento de la posición y se relaciona con los trastornos del equilibrio. y Ataxia cinética cuando afecta a los movimientos voluntarios más o menos automáticos, como por ejemplo la marcha.

Marcha cerebelosa: marcha típica que debido a la inestabilidad se caracteriza por un aumento de la base de sustentación y cada paso desencadena una desviación lateralizada excesiva.

Asinergia: resulta de la mala armonización espacial y temporal de las contracciones musculares elementales. Se manifiesta en un desequilibrio para mantenerse de pie, una descompensación del movimiento gestual y en los movimientos finos.

Disdiadococinesia: incapacidad de efectuar a un ritmo rápido movimientos de sentido opuesto, por ejemplo, golpear el muslo alternativamente con la palma y el dorso de la mano.

Dismetría: incapacidad de regular correctamente la intensidad y la duración de una actividad con un fin a alcanzar. por ejemplo, con el brazo totalmente extendido tocar con el dedo índice la punta de la nariz (prueba dedo-nariz)

Torpeza del cerebeloso: se choca fácilmente, se le caen objetos, cuesta abotonarse, etc Cuanto más fino es el movimiento más difícil resulta.

Temblor intencional: temblor que aparece con la actividad, en reposo no hay temblor. Puede aumentar con estados de nerviosismo o estrés.

Disartria cerebelosa: alteración del habla que se caracteriza por ser monótona, sin acentuar palabras, lenta, entrecortada, con separación entre sílabas.

Alteraciones en la escritura: la escritura cerebelosa está hecha de letras de gran tamaño, de dimensión desigual y con trazos exagerados.

Tratamiento en fisioterapia de lesiones de pacientes con lesiones en el cerebelo

El tratamiento variará mucho dependiendo de las causas subyacentes y manifestaciones clínicas que presente cada paciente. Generalmente es un tratamiento sintomático, en muchos casos no existe cura pero un buen tratamiento multidisciplinar ayudará a mejorar considerablemente la calidad de vida del paciente. El tratamiento fisioterápico será una parte importante.

Como cualquier tratamiento de fisioterapia debe adecuarse a las necesidades particulares de cada paciente.

En líneas generales el tratamiento consistirá en ejercicios de control motor, ejercicios de equilibrio, progresiones de Kabat, método Bobath, ejercicios de Frenkel, reeducación de la postura y reeducación de la marcha. 

Para la deambulación los pacientes pueden necesitar ayudas técnicas como muletas o andador pero hay que tener en cuenta que el síndrome cerebeloso no esté presente en miembros superiores o sea lo suficientemente leve para poder manejar dichas ayudas. Si se manifiesta síndrome cerebeloso de miembros superiores y el paciente necesita desplazarse en silla de ruedas posiblemente necesitará una silla de ruedas eléctrica para conservar su independencia en los desplazamientos.

Los objetivos del tratamiento de fisioterapia son:

  • Aumentar y estabilizar el tono postural.
  • Mejorar la coordinación.
  • Reeducación de la postura.
  • Reeducación funcional del movimiento.
  • Facilitar las reacciones de enderezamiento y equilibrio.
  • Reeducación de la marcha. Hay que disminuir la base de sustentación, ya que al aumentar disminuye mucho las posibilidades funcionales del paciente.

Información complementaria