¿Has pensado ser fisioterapeuta?

Aptitudes y actitudes necesarias para ser Fisioterapeuta

Nos encontramos en ese momento del año en el que miles de estudiantes tienen que tomar la decisión sobre qué carrera estudiar para labrarse su futuro profesional.  Justo por eso, no es nada sorprendente que un tema recurrente con nuestros propios pacientes sean las características que debe tener una persona para llegar a ser Fisioterapeuta.  Ante esa demanda de información, pensaba que era bueno explicar un poco en detalle qué es lo que se requiere para llegar a ser Fisioterapeuta.

El primer error que se suele cometer es preguntar directamente por los requisitos de estudio.  Como explicaré más adelante, evidentemente es un tema fundamental, pero desde luego no es lo primero que hay que tener en cuenta.  Como cualquier profesión, hacen falta unas actitudes y aptitudes bastante específicas y por mucha titulación que tenga un alumno, es altamente recomendable que no falten para disfrutar del trabajo del día a día.

Ganas de ayudar

Ponemos esta actitud como la primera porque se trata de la base de la profesión.  Uno tiene que decantarse por ser fisioterapeuta porque al levantarse todas las mañanas siente la necesidad de ayudar a personas que están sufriendo por dolor físico o porque no pueden disfrutar de efectuar las actividades de su día a día con normalidad.  Por eso, lo más importante, las ganas de ayudar y el saber que gran parte de la satisfacción laboral vendrá por ver personas que estaban mal, mejorar poco a poco.

Contacto con seres humanos

Ser Fisioterapeuta significa disfrutar estando en contacto estrecho con personas durante todo el día.  No necesariamente hace falta ser una persona extrovertida, pero estamos ante una profesión muy social, una que te permitirá relacionarte con otras personas durante gran parte de tu vida profesional.  Por eso, es evidente que si prefieres un trabajo más solitario, quizás ser fisioterapeuta no es la mejor opción.

Saber escuchar

Las personas que encontraremos siendo Fisioterapeutas tienen una historia que contar y el fisioterapeuta necesita saber escuchar y saber usar esa información que le traslada el paciente.  Una persona con un problema, normalmente doloroso, siempre necesita una atención especial; necesita comunicar su malestar y además sentir que su fisioterapeuta le está escuchando.  Por eso, hay que saber escuchar sin más, sin la necesidad de tener una respuesta, ni tener una opinión.

Saber mirar

Para ser fisioterapeuta, también hay que ser observador.  Muchas veces, la forma de andar que tiene un paciente ya da mucha información.  Ante la dificultad que suelen tener los pacientes en definir bien su malestar o su dolor, es una información que hay que sacar de las expresiones faciales con relación a la palpación o al movimiento articular.  Por eso, ser observador es otra aptitud importante.

Tocar y dejarse tocar

La carrera de fisioterapia conlleva una parte importante práctica donde la palpación forma parte importante del día a día.  Por eso es evidente que si a uno no le gusta que le toqueteen mucho, le va a costar mucho terminar la carrera de forma cómoda.  Una vez que estés ejerciendo la profesión, la palpación forma una parte importante de la anamnesis del paciente con lo cual, no es posible practicar la fisioterapia si tocar al paciente es algo que incomoda.

Ser amante del deporte

La fisioterapia trata de encontrar soluciones al malestar físico a través del ejercicio activo.  Por eso, para disfrutar plenamente la carrera de fisioterapia hay que tener la facilidad de preparar baterías de ejercicios y saber enseñarlos a los pacientes.  Por otro lado, para ejercer la profesión de fisioterapia hay que tener un buen estado físico para algunas de las tareas que suponen carga para nuestro propio cuerpo.

Sonreír mucho

A veces las realidades de algunos pacientes pueden ser muy duras.  El contacto con seres humanos, muchos con dolores, puede generar una acumulación de negatividad que el fisioterapeuta tiene que saber aguantar.  Por eso para disfrutar de una carrera como fisioterapeuta, ayudaría ser positivo, de sonrisa fácil y saber ser optimista aunque realista.

Saber tener paciencia

Los resultados en fisioterapia no siempre son inmediatos;  en algunos casos ni siquiera hay solución definitiva al problema del paciente.  Por eso hay que saber que ser fisioterapia necesita dosis importantes de paciencia porque los resultados no siempre llegan tan rápidamente como queramos.  

Amante de la ciencia

La carrera de fisioterapia tiene dos vertientes, una práctica, donde se aprende a palpar el cuerpo y a ejercer las técnicas específicas, y otra teórica con una gran carga de anatomía y fisiología.  Por eso, es evidente que si uno aspira a ser fisioterapeuta tiene que amar la ciencia de base.  Y eso nos lleva ya al tema de requisitos académicos.

Bachillerato en Ciencias

En la preparación al acceso a la universidad pública, y teniendo en cuenta que las notas de corte suelen rondar los 12 puntos, hay que elegir un bachillerato de ciencias.  El primer año, aparte de las cuatro asignaturas troncales habrá que elegir dos asignaturas troncales adicionales.  Para una mejor preparación se recomienda elegir Biología y geología además de Física y química.  

El segundo año para aprovechar mejor la ponderación de las dos asignaturas troncales adicionales se recomienda elegir dos de las siguientes:  biología, física y química.  

Prepararse para el presente y futuro de la fisioterapia

La especialización ya es una realidad de facto en fisioterapia (aunque legalmente no esté reconocida) y eso conlleva una preparación de 4 años para sacar la titulación básica y luego el tiempo necesario para la especialización.  Hoy en día la titulación básica es insuficiente en muchas ofertas de trabajo que requieren una especialización.

La gran ventaja que tiene la fisioterapia es que es una carrera que permite mucha flexibilidad.  Por esa razón, mi recomendación es estudiar dos especialidades y así aprovechar no solo de mejores salidas profesionales, sino que también disfrutar mucho más la variedad de pacientes a quienes se podrá ayudar.

Las especialidades típicas incluyen la fisioterapia deportiva (terapia manual), neurológica, geriátrica, respiratoria, abordaje del suelo pélvico y dolores orofaciales y ATM.

Además existen otros cursos que incluyen formación en ecografía, punción seca, terapia manual o pilates, entre otros.

La fisioterapia es una carrera apasionante en constante crecimiento y en la que a día de hoy sólo hay un paro estructural (menos del 4%). Es una profesión muy social, con sus puntos positivos y negativos y requiere de una personalidad fuerte pero sensible.  También requiere una preparación continuada académica y también física.   Y lo más importante, tener muchas ganas de mejorar la calidad de vida de las personas que sufren.