Qué es el placebo, qué es el nocebo, y por qué son importantes

Placebo

Muchas veces hemos oído que esto no funciona, que es solo placebo o cosas por el estilo. Pero realmente sabemos que es el placebo? Según la RAE el placebo es: Sustancia que, careciendo por sí misma de acción terapéutica, produce algún efecto favorable en el enfermo, si este la recibe convencido de que esa sustancia posee realmente tal acción.” Por lo tanto de esta definición podemos sacar en claro que un placebo es todo aquello que no teniendo una acción genera un resultado positivo. 

Aunque la definición habla sobre sustancias, el placebo no funciona solo con sustancias. De hecho en la fisioterapia existe el efecto placebo y no está vinculado al uso de medicamentos sino de algunas técnicas. Por ejemplo, cuando se hace una manipulación articular, el crujido, hay gente a la que le gusta y se siente más liberada después de ello. Eso en parte es debido al efecto placebo, ya que el mecanismo que subyace a esta técnica no es la liberación de tejido, y sin embargo es común encontrar que el paciente tiene una mayor movilidad posterior a la realización de la técnica, esto se debe a varios efectos, entre ellos el placebo del sonido y el movimiento. 

Una parte fundamental del placebo es que el efecto tiene que ser positivo. Para que exista el efecto placebo, por un lado el paciente tiene que tener una buena predisposición al tratamiento y por otro lado el tratamiento tiene que producir efectos los cuales no son propios de la técnica aplicada. En ciencias de la salud se considera que una técnica no es más que placebo cuando los resultados no alcanzan más allá de un 20% de mejoría.

Además, que exista el efecto placebo no es incompatible con que la técnica funcione, es más, incluso habrá veces que busquemos ese efecto placebo como resultado de la técnica en determinadas circunstancias. Volviendo al caso de la manipulación, esta tiene un efecto a nivel de neuromodulación, y control del dolor, a nivel físico articular no provoca ningún efecto. Pero la sensación de liberación y mejoría es común tras la aplicación de esta técnica, y si al paciente le gusta y la estaba buscando parte del crédito del buen resultado hay que dárselo al efecto placebo.

Es importante saber que el placebo no tiene porque ser algo negativo, hay veces que es la única forma de progresar en un tratamiento. Por lo que en un primer momento se busca obtener una analgesia gracias al placebo, para abrir una ventana terapéutica para aplicar otro tratamiento que de otra forma no se podría debido a un nivel elevado de dolor.

Un ejemplo claro de placebo es por ejemplo la homeopatía, ya que hasta ahora no se ha demostrado que las recetas homeopáticas tengan presencia de sustancias activas. Y sin embargo mucha gente asegura que funcionan y que para ciertas cosas pueden ayudar. Pero no tienen ninguna evidencia científica y no deberían ser sustancias de elección para ningún tratamiento, ya que únicamente se basan en el efecto placebo.

Por último el efecto placebo aunque no se puede medir, solo podemos “descubrirlo” por descarte, sí que se puede buscar. Si entramos en una consulta, en el caso de la fisioterapia, pensando que nos va a venir muy bien el tratamiento sea el que sea lo más probable es que salgamos encontrándonos mucho mejor. Esto se debe en parte también al efecto placebo, ya que hemos creado un sesgo y como somos sugestionables, unos más que otros, buscaremos que se confirme.

Nocebo

En el lado contrario tenemos al nocebo. En este caso se define como un resultado negativo o una reacción adversa tras la administración de un producto inerte. Por lo que la reacción provocada no sería debido al compuesto químico en el caso de la farmacología, sino a las expectativas negativas del paciente respecto a ese tratamiento. Esto también se puede ver en la fisioterapia, por ejemplo si vamos al fisio y únicamente queremos que nos realice una técnica para solucionar nuestra patología, como puede ser la masoterapia, pero el fisio decide que esa no es la técnica adecuada y aplica otra sin avisar o sin acordar con el paciente. En este caso aunque la técnica aplicada sea la correcta y debería generar mejoras para nuestro problema, se puede dar el caso de que al salir de la consulta el paciente esté peor, debido a las expectativas que manejaba al entrar. Estaríamos entonces ante un caso de nocebo.

Tanto el placebo como el nocebo son dos efectos muy importantes y muy a tener en cuenta. Tanto es así que los estudios de calidad acerca de cualquier técnica del ámbito sanitario deben incluir siempre un grupo sobre el que se administre un tratamiento placebo para comprobar la eficacia del tratamiento real.

Es tan importante este efecto que se han llegado a producir condenas debido a él. Es el caso de las famosas Power Balance, que se vendían asegurando que generaban beneficios e incluso ventajas competitivas pero no era más que sugestión. En el 2011 la empresa recibió una condena por conducta manipuladora y engañosa. Todo lo que generaban estas pulseras era gracias a las expectativas que tenía la gente puestas en ella y el efecto placebo.

Conclusión

Placebo: efecto beneficioso como resultado de una técnica o fármaco que no tiene efecto alguno sobre el organismo, pero gracias a las creencias y expectativas del paciente lo genera. 

Nocebo: efecto perjudicial como resultado de la aplicación de una técnica o fármaco que no tiene efectos sobre el organismo, pero gracias a las creencias y expectativas del paciente lo genera.

Que un tratamiento tanto de fisioterapia como de cualquier otra índole tenga efecto demostrado no excluye que exista un efecto placebo o nocebo añadido. Por ejemplo, muchas veces notamos una mejoría casi inmediata al tomar un ibuprofeno cuando notamos alguna molestia y sabemos que el efecto analgésico del medicamento tarda en hacer efecto por lo menos media hora.