Neymar Jr. y la fractura del quinto metatarsiano

La pasada semana Neymar Jr. sufría una importante torcedura durante un lance del juego en el partido que disputaba de Ligue 1 ante el Marsella. Tras realizarle diversas pruebas diagnósticas el club galo confirmaba que no era un simple esguince sino que también sufría una fractura del quinto metatarsiano, por lo que el tratamiento en lugar de ser conservador, deberá pasar por quirofano. Esto le impide al jugador disputar el partido más importante del año, por el momento, ante el Real Madrid en Champions League y un plan de recuperación especifico si quiere llegar al mundial en optimas condiciones.

¿Dónde se encuentra el quinto metatarsiano?¿Por qué se lesiona?

Los metatarsianos son cinco huesos largos del pie que conectan el tarso (la cuñas y el hueso cuboides) con las falanges de los dedos. En el caso del quinto metatarsiano, conecta el cuboides con la falange proximal del quinto dedo, y es el que se encuentra en la parte más lateral del pie.

La lesión del quinto metatarsiano es frecuente en deportes que requieren saltos o cambios de ritmo y dirección como son el fútbol o el baloncesto por pisadas o deportes de impacto.

Las fracturas y las fisuras (rotura parcial del hueso sin desplazamiento) pueden producirse en diferentes partes del hueso, pero las más frecuentes son en la base (la región más proximal que articula con el tarso).  Además de por traumatismos directos o por mecanismos de torsión, son habituales las fracturas por estrés, sobre todo en corredores.

¿Es necesaria la fisioterapia para este tipo de lesiones?

La fisioterapia es indispensable, sobre todo en el ámbito deportivo. Es importante iniciar en fase muy tempranas para evitar otras complicaciones.

El tratamiento generalmente es conservador.  En ocasiones, como es el caso del jugador brasileño, cuya máxima preocupación es estar en el próximo mundial, se opta por la cirugía con el fin de minimizar los tiempos y acelerar la recuperación.

En una primera fase, es muy importante respetar el tiempo de inmovilización para que no haya problemas en la consolidación ósea. Durante este periodo, el tratamiento de fisioterapia consistirá en disminuir el edema, así como mantener la fuerza y la movilidad de las estructuras cercanas. Posteriormente se realizará un adaptación progresiva a la carga, y se irán pautando ejercicios de potenciación, equilibrio o propioceptivos con el propósito de que vuelva a su actividad habitual.