Fisioterapia respiratoria y Alzheimer

El Alzheimer es una enfermedad neurodegenerativa. Esto significa que es una enfermedad ocasionada por el mal funcionamiento del sistema nervioso central y que se caracteriza por ser una enfermedad progresiva (empeora con el tiempo). Afecta funciones básicas, empezando, en su primeros síntomas, con la memoria, hasta la última fase de la enfermedad donde el deterioro físico hace que el paciente sea totalmente dependiente.

¿Cómo puede sospechar alguien si tiene principios de Alzheimer? La asociación de Alzheimer ha creado un listado de las 10 señales que puede notar un paciente con principios de Alzheimer o cualquier otro tipo de demencia.

 Las 10 señales de advertencia de la enfermedad de Alzheimer

Las faltas cognitivas es el lado más conocido del Alzheimer aunque realmente, el lado más duro de esta enfermedad tiene que ver con lo que se denomina “signos extrapiramidales”. Vamos a explicar este concepto: Dentro del sistema nervioso central existe el sistema piramidal y el sistema extrapiramidal. Dando ejemplos prácticos, el sistema piramidal tiene la función de que la orden de “levantar el brazo”, se traduce en que efectivamente, se activan los músculos responsables de esa acción. Simultáneamente, el sistema extrapiramidal se encarga de que haya una correcta coordinación del resto de músculos para que el movimiento se haga de forma más precisa.

La última fase de la enfermedad de Alzheimer está ligada, con un mal funcionamiento del sistema extrapiramidal. Esta falta de coordinación significa que los grupos musculares se empiezan a contraer sin control (flexores y extensores se contraen a la vez) y esto produce una rigidez muscular en todo el cuerpo. El trabajo del fisioterapeuta empieza bastante antes del desarrollo de esta fase de la enfermedad. Su acción consiste en mantener la movilidad de todos las articulaciones del cuerpo y así evitar deformaciones por contracturas de articulaciones.

Lo que es quizás paradójico es que no se trata de una enfermedad mortal, es decir, que el paciente no se muere “directamente” del Alzheimer sino como resultado de sus complicaciones. Esto nos lleva a la labor más importante que tiene un fisioterapeuta en su tratamiento – la fisioterapia respiratoria con la intención de reducir al máximo los riesgos de infecciones respiratorias, una complicación que suele ser mortal para estos pacientes.

La rigidez afecta a los músculos de la caja torácica y con ello, desaparece la mejor forma que tenemos para expulsar las flemas – las tos. La acumulación de flemas, no solo dificultan la respiración, sino son foco de infecciones. La gran mayoría de estos pacientes padecen de neumonías, un proceso normalmente causado por una incorrecta deglución. En todos los casos de infecciones respiratorias, la eliminación de flemas infectadas es primordial en controlar la infección.

La labor del fisioterapeuta es la de facilitar la eliminación de flemas gracias a unas técnicas muy específicas que se utilizan en la Fisioterapia Respiratoria. Esta terapia es muy importante para ayudar al paciente respirar mejor, y evitar la aparición de neumonías que en caso de pacientes con Alzheimer avanzado, pueden ser mortales.

Si desea ampliar información sobre las técnicas de fisioterapia no dude en contactar con nuestro equipo de fisioterapeutas a domicilio.