Fisioterapia para la artritis reumatoide

¿QUÉ ES LA ARTRITIS REUMATOIDE?

Es una enfermedad del sistema inmune que afecta a las articulaciones. El sistema inmunitario, que normalmente protege nuestro cuerpo de infecciones y virus, ataca a las articulaciones provocando una inflamación de su revestimiento (la membrana sinovial).

Esta patología es más frecuente en mujeres, y aparece a una edad adulta.

Las articulaciones que se afectan de forma más frecuente son: las muñecas, los dedos de las manos, las rodillas, los tobillos y los pies. Normalmente esto ocurre, de forma simétrica, en los dos lados del cuerpo.

¿Cuáles son los SÍNTOMAS más frecuentes?

  1. Cansancio, sensación de malestar, fiebre o pérdida de peso. Estos síntomas son generales y muchas veces anteriores a las manifestaciones articulares pero persisten durante la evolución de la patología.

    Deformación severa en fases avanzadas
  2. Rigidez matutina, que puede durar más de 1 hora.
  3. Dolor y tumefacción.
  4. Disminución de la movilidad y deformación de las articulaciones. Esto ocurre en fases más avanzadas.
  5. Existen también síntomas extraarticulares que afectan a la piel, los vasos sanguíneos, los ojos, el corazón o los pulmones.

La evolución de esta enfermedad puede ser variable. En algunas personas su avance se detiene, mientras que otras siguen teniendo “brotes”(momentos en los que aumenta la sintomatología), durante toda su vida.

¿CÓMO PUEDE AYUDAR LA FISIOTERAPIA?

La fisioterapia es un complemento fundamental en el tratamiento de los pacientes con artritis reumatoide, que ayuda a reducir el dolor y la inflamación, disminuir la rigidez, mejorar la movilidad y evitar las deformaciones articulares en la medida de lo posible.

Con este fin, se emplea la termoterapia y la electroterapia, movilizaciones y técnicas manuales,como la masoterapia o el drenaje linfático, y, por supuesto, el ejercicio terapéutico. En este enlace de la web  www.conartritis.org se explican algunos de los ejercicios que se pueden llevar a cabo para mantener y mejorar la movilidad articular.

Es importante adaptar siempre la fisioterapia y rehabilitación a cada paciente, teniendo en cuenta su edad, la actividad física que realiza, la limitación articular existente, entre otros factores.