El asma, beneficios del tratamiento fisioterapéutico

Si tienes asma someterte a un tratamiento de fisioterapia puede traerte importantes beneficios que te permitan tener una vida más tranquila y llevar las crisis de mejor forma y recuperarte más rápidamente. El asma es una obstrucción de las vías respiratorias que varía de intensidad y que puede llegar a estar casi totalmente controlada con un tratamiento farmacológico.

Pero además de este tipo de tratamiento, también es aconsejable recurrir a la fisioterapia. Actualmente, la especialidad de fisioterapia respiratoria resulta una gran aliada para tratar el asma.

Los tratamientos especializados de la fisioterapia abordan los distintos problemas del asma. Durante una crisis asmática pueden darse episodios de disnea o dificultad para respirar, sibilancias o pitidos agudos provocados por el estrechamiento de las vías aéreas, tos y opresión torácica.

Estos síntomas se pueden mejorar de manera notable con un programa a medida de fisioterapia. Así se consiguen grandes beneficios al tener mayor tolerancia a los esfuerzos que se realizan en las actividades cotidianas y se consigue prevenir complicaciones y evitar deformidades en la cavidad torácica.

Los tratamientos ayudan a liberar las vías respiratorias, a eliminar las secreciones y a controlar los problemas que aparecen durante las crisis.

La constancia de los tratamientos fisioterapéuticos es fundamental. La mejoría se puede notar pronto y esto puede llevarnos pensar que ya lo tenemos controlado y relajar nuestro trabajo y cuidados fisioterapéuticos. Sin embargo, aunque es positivo sentirse así de bien hay que ser cauto y baja la guardia.

Los tratamientos deben continuar y el seguimiento de su terapeuta le marcará el ritmo, periodicidad y pautas de actuación diaria del paciente con asma. Las pautas de actuación e indicaciones que le dé su terapeuta son también una parte muy importante del tratamiento y seguirlas le ayudará a adquirir una rutina y unos hábitos que le parecerán una parte más de su vida.