Ejercicios de rehabilitación para personas con artrosis

La práctica diaria de ejercicios en los pacientes de artrosis suele ser fundamental para que la zona afectada por la enfermedad no se deteriore más y se pueda mantener una capacidad de movilidad que les permita seguir siendo autónomos.

Los procesos de rehabilitación en la artrosis deben estar controlados y vigilados por un experto. En Fisiohogar contamos con especialistas con amplia experiencia que conocen las mejores técnicas y métodos para cuidar a estos pacientes. Nuestro objetivo es prestarle siempre el mejor servicio y acompañarle en las distintas fases de su enfermedad para tratar de evitar que surjan más problemas y controlar y mitigar los dolores y problemas que ya se han manifestado.

Para ello le proponemos un tratamiento personalizado y un seguimiento constante. La artrosis es una enfermedad crónica que afecta a las articulaciones, por lo tanto debe aprender a vivir con los dolores y las limitaciones que le impone, pero no rendirse y seguir trabajando por mantener el mayor nivel de movilidad posible.

La artrosis, dependiendo de los casos, puede manifestarse en las manos, muñecas, rodillas, cadera o columna vertebral.Estas zonas presentará dolores e inflamaciones que además de las molestias en sí, repercutirán en la capacidad de realizar ciertos movimientos, algunos de ellos habituales en nuestro día a día como puede ser subir y bajar escaleras, coger ciertos objetos, caminar, etcétera.

Ejercicios como rutina

Para que las articulaciones no se atrofien y queden aún más torpes la práctica diaria de ejercicios fisioterapéuticos resulta muy positiva. Algunos de los ejercicios pueden ser:

  • Mano. Cerrar el puño y girarlo hacia la derecha y después hacia la izquierda. Hacer un giro completo de la muñeca. Con la mano abierta doblarla arriba y abajo y después hacia los lados.
  • Piernas. Sentado en el suelo con la espalda recta flexionar una rodilla y en la pierna que tenemos recta colocar debajo de la rodilla una pelota blanda de goma y entonces estirar la pierna presionando con la rodilla hacia abajo. También tumbado en el suelo boca arriba y las piernas estiradas, levantar una pierna unos 15 ó 20 centímetros y realizar movimientos de tobillo, arriba y abajo y giros completos.