¿Cuál es la «Kryptonita» de nuestros mayores?

Es un hecho conocido que según vamos cumpliendo años nuestros músculos responden peor y nos cuesta más realizar ejercicios que antes eran pura rutina, una de las razones más importantes se llama Sarcopenia.  Este es el término que define una pérdida progresiva de la masa muscular.  Unos estudios recientes  han confirmado que el 20% de las personas mayores de 65 años ya notan las consecuencias de este deterioro, mientras en las personas de más de 80 años, la prevalencia puede llegar a estar en entre el 25 y el 50%, siendo mayor en hombres que en mujeres.

LA RECOMENDACIÓN DE  los expertos es no dar por hecho que la edad uno tiende a perder fuerza muscular.  Ya que se trata de un proceso degenerativo, es muy  importante detectar y diagnosticar la Sarcopenia.  La manera más precisa de diagnosticarla es mediante una resonancia magnética y un TAC, pero desde luego, la forma más simple y fácil sería con la evaluación de un dinamómetro de mano.

LAS CONSECUENCIAS reales se traducen en la pérdida de fuerza en todo el cuerpo, especialmente en los miembros inferiores y esto está normalmente asociado con un aumento significativo de riesgo de discapacidad y dependencia.

LA MEJOR PREVENCIÓN es desarrollar una actividad física regular, especialmente a partir de los cuarenta años, dando preferencia a los ejercicios que permiten un entrenamiento cardiovascular por ejemplo practicar bicicleta, correr o nadar.  También dan buen resultado los ejercicios de contrarresistencia (gimnasio).  Una vez que vamos cumpliendo años, a partir de una edad cuando los ejercicios mencionados ya son más difíciles de realizar, otros de baja intensidad, como por ejemplo pasear a buen ritmo, también están indicados.  Una dieta sana, variada y equilibrada, como por ejemplo la dieta mediterránea es la más recomendada.

No es necesario llegar a estar tan en forma como la mujer de este vídeo pero con él queremos poner de manifiesto que lo más importante es buscar buenos profesionales, fisioterapeutas, entrenadores, nutricionistas, terapeutas ocupacionales y médicos geriátricos que puedan estudiar el caso de forma particular y aconsejar el mejor tratamiento según sus respectivas áreas profesionales.

¿cuales son vuestras sensaciones en este campo? ¿tenéis personas a vuestro alrededor que sufran este proceso de envejecimiento muscular?