Beneficios de los estiramientos fisioterapéuticos

Los estiramientos fisioterapéuticos son una herramienta muy útil para solucionar problemas de dolores articulares y musculares. A priori puede parecer que podemos hacerlos de manera autónoma, pero no es así. Para que sean realmente efectivos y se consigan los efectos deseados los debe realizar un profesional de la fisioterapia.

Además, hay que tener en cuenta que realizar ejercicios o estiramientos de manera autónoma y sin un criterio profesional puede ocasionarnos importantes perjuicios. Es decir, no conviene tomarse a la ligera un proceso de recuperación.

Entre los beneficios que pueden reportar los estiramientos destacan:

  • Disminución del dolor. Con unas tablas de estiramientos planteadas y practicadas por un experto en fisioterapia se puede conseguir mitigar el dolor provocado por contracturas, malas posturas, caídas, sobre cargas, etcétera. Es cierto que al principio los estiramientos nos pueden causar dolor y podemos llegar a pensar que más que beneficiarnos nos perjudican, pero no es así. Hay que tener en cuenta que nuestros músculos y articulaciones pueden estar tan contraídos y agarrotados y causar tanto dolor, que los primeros estiramientos nos pueden doler, pero rápidamente conseguiremos un efecto relajador y de disminución del dolor.
  • Recolocación de músculos y ligamentos. El efecto de los estiramientos sobre zonas de nuestro cuerpo con problemas de ligamentos y muculatura puede conseguir que se recuperen músculos que se habían visto afectados por problemas de acortamientos o encogimientos. La extensión que se consigue con los estiramientos favorece la flexibilidad y elasticidad de la una zona concreta de nuestro cuerpo para que consiga de nuevo volver a su estado natural.
  • Fortalecimiento y prevención. Otro de los mayores beneficios que se consiguen con las sesiones de estiramientos fisioterapéuticas es conseguir fortalecer los músculos que se han visto afectados por algún problema, ya sea por una enfermedad, un accidente, una mala postura o un exceso deportivo. Y al trabajarse la fuerza, se trabaja también la prevención de un nuevo problema.