Avances científicos sobre la artritis reumatoide

El reciente descubrimiento de 42 genes en parte responsables del desarrollo de la artritis reumatoide por un equipo de investigadores canadienses es una noticia que toda la comunidad científica ha valorado muy positivamente.

El estudio que se publicó en la revista Nature el día de Navidad analizó el material genético de más de 100 mil pacientes y los resultados nos lleva el camino a entender mejor los procesos moleculares que hagan que se desarrolle esta enfermedad.  Se cogío con cierta sorpresa el hecho de que hay cierta relación entre estos genes y otros genes relacionados con ciertos tipos de cáncer y otras enfermedades cardiovasculares.  Esto es muy importante porque puede indicar a la comunidad científica hacia donde tienen que ir encaminadas las medicinas del futuro para esta condición.

Este descubrimiento llega unos meses después de que un equipo de investigadores trabajando conjuntamente en la Universidad de Manchester y el King´s College de Londres descubrieran un método novedoso para identificar a los pacientes con riesgo alto de desarrollar la artritis reumatoide, mediante un sencillo análisis de sangre y un estudio sobre sus hábitos de fumar.  El artículo se publicó en PLoS Genetics el 19 de septiembre de 2013.  La importancia de este estudio se basa en el hecho de que ya es posible conocer con antelación que riesgo tiene una persona en padecer esta enfermedad y que factores externos hay que evitar.

Esta condición no se debe confundir con “reuma”, o lo que normalmente se llaman los dolores asociados con el desgaste natural de las articulaciones.  La Artritis Reumatoide es una enfermedad muy seria, de caracter autoimmune que produce primariamente inflamaciones agudas en las articulaciones, provocando una lenta pero progresiva desfiguración de las articulaciones con dolores muy fuertes y incapacitantes.

La Sociedad Española de Reumatología nos ha preparado este artículo para conocer mejor esta enfermedad.

Desde luego, estos dos descubrimientos recientes nos prometen una mejor calidad de vida para los futuros pacientes;  nos ayudan a conocer que riesgo tenemos de desarrollar esta enfermedad, que factores externos tenemos que evitar para retrasar todo lo posible su desarrollo y finalmente, permitirá al mundo farmacéutico empezar a producir medicamentos que actúen directamente sobre los procesos moleculares de los genes relacionados con la Artritis Reumatoide.