Alergias y asma. ¿como cuidar a los más pequeños de la casa?

¡Por fin llegó el verano!  Esto es lo que miles de madrileños estarán pensando después de una primavera algo más dura de lo habitual.  Hablamos de personas que cada primavera sufren los efectos de las temidas alergias.

Ya nos habían alertado desde la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica el pasado 7 de marzo que esta primavera iba a ser bastante más dura de lo habitual.  Entre los colectivos que más sufren con este tipo de fenómeno estacional, se encuentran los pacientes mayores con problemas respiratorios crónicos, los pacientes neurológicos y desde luego los pacientes ya diagnosticados con Asma.  Pero también existe otro colectivo que por razones obvias nos da un poco más de pena – hablamos de los bebés y los niños pequeños.

Una alergia se define como una respuesta inmune a una sustancia que normalmente no es dañina.  Esta sustancia que se llama alérgeno y al contacto con las vías respiratorias puede liberar otra sustancia llamada histamina que es la que  finalmente se produce una inflamación de las vías respiratorias con la hinchazón (estrechamiento) y la producción excesiva de moco típica.

Este estrechamiento de las vías, además de la presencia excesiva de moco dentro de las vías respiratorias reducen mucho la cantidad de aire que entra en los pulmones y entonces causa la típica dificultad para respirar que en casos moderadamente extremos puede resultar en una bajada importante de la concentración de Oxígeno en la sangre.  Desde luego, no se debería llegar a este punto ya que supone un peligro muy importante que normalmente requiere hospitalización del niño.

Antes de todo, nunca hay que quedarse en la sospecha.  Ante la sospecha, siempre se debe acudir al pediatra que a su vez recomendará visitas al pneumologo o alergologo para las pertinentes pruebas.

Una vez que tenemos un diagnóstico preciso y sabemos que es posible que estas reacciones volverán a repetirse en el futuro recomendamos un listado de acciones para coger el toro por los cuernos y no llegar a una situación extrema.

1.  Disponer de un pulsioxímetro en casa.  Va a ser difícil interpretar lo que escuchamos por un estetoscopio, con lo cual, un buen pulsioxímetro pediátrico nos dará un valor objetivo de la situación real del niño.  Si la saturación de oxígeno baja de los 93-95, recomendamos atención médica urgente.

2.  Disponer siempre de la medicina recomendada por el pediatra y no esperar a que el niño esté ya con dificultad respiratoria para su administración.  Existen muchos miedos con relación a los broncodilatadores, corticoides y antihistamínicos que son fundamentales en el tratamiento adecuado de estos casos.  Es verdad que existen soluciones más naturales, pero ante un episodio activo donde tenemos un niño con problemas de respiración hay que dejar los productos naturales durante un tiempo y hacer caso al pediatra.

3.  Contactar con un fisioterapeuta preferiblemente con especialización respiratoria.  Las técnicas que utiliza y que deberían aprender poco a poco los padres incluyen las posiciones de drenaje posturales para ayudar la eliminación de las flemas, además de otras técnicas como el “clapping” y las vibraciones.  Es fundamental eliminar las flemas porque su eliminación permite que haya una buena respiración además de eliminar un foco importante de infección respiratoria.  Los fisioterapeutas también explicarán como toser con más eficacia.

4.  Ya pensando en el largo plazo, sería conveniente conocer con exactitud los alergenos y evitar si es posible, la exposición del niño.

El cuidado de este tipo de niños incluye un esfuerzo de equipo formado por los padres, los médicos especialistas, el fisioterapeuta y los propios niños.  Por una parte los médicos tienen la labor de controlar con los medicamentos oportunos la evolución del niño.   Por la otra parte, los padres y el propio niño deberá aprender muy bien las técnicas del día a día que les explica el fisioterapeuta para evitar males mayores.

Nuestro equipo de fisioterapeutas a domicilio está a vuestra disposición para aclarar cualquier duda al respecto o acercarnos a vuestro hogar y ayudaros en el aprendizaje de estas técnicas.