
Mantener el equilibrio es una de las capacidades que más influye en la autonomía y la calidad de vida de las personas mayores. Con los años, pequeños cambios en la fuerza muscular, la vista o la sensibilidad de los pies pueden hacer que moverse con seguridad resulte más difícil. Sin embargo, el equilibrio no se pierde de forma inevitable ya que puede entrenarse y mejorarse, incluso desde casa, con ejercicios sencillos y bien orientados.
Un problema frecuente, pero evitable
Las caídas son una de las principales causas de lesión y pérdida de independencia en mayores. Según la Organización Mundial de la Salud, una de cada tres personas mayores de 65 años sufre al menos una caída al año. En España, los datos del IMSERSO indican que las caídas representan alrededor del 70 % de los accidentes domésticos en mayores y que más del 10 % provocan fracturas u hospitalización.
Aunque estas cifras puedan parecer inevitables, la buena noticia es que muchas caídas pueden prevenirse. La fisioterapia juega un papel esencial para mantener la fuerza, la coordinación y la confianza en el movimiento.
Por qué se pierde el equilibrio con la edad
El equilibrio depende de la información que recibe el cerebro desde los ojos, el oído interno y los receptores del cuerpo (propiocepción). Con la edad, esta información puede volverse menos precisa: los músculos pierden fuerza y capacidad de reacción, la vista y la sensibilidad en los pies disminuyen, y a veces ciertos medicamentos o enfermedades neurológicas afectan la estabilidad. Estos cambios no siempre se notan de inmediato, pero aumentan el riesgo de tropiezos o caídas en tareas cotidianas como girarse, agacharse o subir un escalón.
Cómo ayuda la fisioterapia a domicilio
El fisioterapeuta puede valorar el equilibrio de forma personalizada y diseñar un programa de ejercicios adaptado al nivel y entorno de cada persona. En casa, por medio de la fisioterapia a domicilio, se trabaja con objetivos realistas como mejorar la estabilidad al ponerse de pie o caminar, aumentar la fuerza de piernas y tronco, y enseñar estrategias seguras para recuperar el equilibrio si se pierde momentáneamente. Además, al entrenar en el propio hogar, se puede ajustar cada ejercicio a los espacios y apoyos disponibles, lo que aumenta la seguridad y la adherencia al tratamiento.

Ejercicios de equilibrio que puedes practicar en casa
A continuación te mostramos algunos ejercicios básicos y seguros. Conviene realizarlos en un lugar despejado y, si es posible, con la supervisión o ayuda de un fisioterapeuta.
1. Ponerse de puntillas y de talones. Sostente en el respaldo de una silla. Sube lentamente sobre las puntas de los pies, mantén dos segundos y baja. Luego repite apoyando solo los talones. Mejora la estabilidad del tobillo y la fuerza de las piernas.
2. Apoyo a una pierna. De pie, sujeta ligeramente el respaldo de una silla. Levanta un pie unos centímetros y mantén la postura 10–15 segundos. Cambia de pierna. Fortalece los músculos estabilizadores de la cadera.
3. Caminata en línea recta. Camina despacio colocando un pie justo delante del otro, como si anduvieras por una cuerda imaginaria. Este ejercicio entrena la coordinación y la propiocepción.
4. Giros controlados. De pie, gira el tronco a un lado y al otro sin mover los pies. Es un movimiento sencillo que mejora la orientación y el equilibrio dinámico.
Si aparece inseguridad o mareo, se debe parar el ejercicio y consultar con el fisioterapeuta.
Cuándo conviene pedir ayuda profesional
Entre los signos de alerta podemos mencionar la sensación de inestabilidad al levantarse o girar, necesidad de apoyarse constantemente, o miedo a caerse que limita las actividades cotidianas. En esos casos, una valoración de fisioterapia a domicilio puede ser clave. Con un plan adaptado, la mayoría de personas mayores recuperan confianza y mejoran su movilidad en pocas semanas.
El equilibrio no se pierde por completo con la edad: se puede cuidar, mantener y entrenar. Unos minutos al día, acompañados de la orientación adecuada, pueden marcar la diferencia entre moverse con miedo o hacerlo con seguridad.
En Fisiohogar trabajamos cada día para que las personas mayores sigan disfrutando de la autonomía y la confianza que da moverse bien en su propio hogar.
Colegiado nº 3.147
Fisioterapeuta y licenciado en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte por la Universidad Europea de Madrid.
Vicedecano del Colegio de fisioterapeutas de la Comunidad de Madrid.






