7 curiosidades sobre el dolor

El dolor forma parte de nuestras vidas, nos guste o no.  Seguro que pocos entienden a su fisioterapeuta o médico cuando estos comentan que el dolor tiene su faceta “buena”.  Otros se ponen graciosos diciendo aquello de que “el dolor te recuerda que todavía estás vivo”.

1. El dolor está creado para protegernos

El dolor forma parte del complejo sistema de defensa de nuestro cuerpo.  Si notas dolor es porque el sistema nervioso central “piensa” que esa parte del cuerpo que duele está amenazada, y por eso, el cuerpo en general debería hacer algo para eliminar el riesgo.   Por eso casi nunca es una buena idea enmascarar el dolor con dosis permanentes de analgesicos (y peor aún, abusando de los antiinflamatorios).  Como cualquier alarma o lucecita que se enciende en nuestro coche, deberíamos tomar en serio las alarmas de nuestro propio cuerpo.

2. El Dolor es solo una interpretación del Cerebro

Imágenes de resonancia
resonancia magnética cerebral

Puede ser sorprendente, pero efectivamente, el dolor es una sensación que crea el Cerebro.  Cuando una parte de nuestro cuerpo se lesiona, lo único que pasa es que unos sensores envían información eléctrica a nuestro cerebro.  Esa información llega al cerebro y allí es donde se hace una interpretación y se produce la sensación de dolor. Por eso, el dolor es algo que no existe realmente, no se puede palpar, no se puede medir.  Con el tiempo podemos aprender a interpretar el dolor y por eso, cada persona puede responder de forma diferente a una misma lesión.

3. Una lesión no necesariamente produce dolor y viceversa.

Cuando lesionamos alguna parte de nuestro cuerpo, no necesariamente notamos dolor.  Podemos llevar esto a un extremo (soldados heridos en guerra, por ejemplo) pero cuántas veces hemos oído lo de “empezé a notar el dolor justo cuando terminó el partido de fútbol”.  El dolor respeta la prioridad que el propio cuerpo dicta; es decir, en casos extremos cuando el cuerpo tiene la prioridad de salir corriendo para salvarse, la sensación de dolor desaparece y solo aparece cuando el individuo está a salvo.

¿Cómo podemos estar sufriendo daño sin notar dolor?  Es un fallo peligroso del sistema porque precisamente esto es lo que pasa con algunos cánceres mortales.  Si nuestro cuerpo no recibe la información de los sensores, entonces simplemente no llega ninguna información al cerebro y esto no lanza ninguna alarma.  Puede pasar con procesos muy lentos por ejemplo.  Puede pasar incluso cuando pisamos la puerta del médico.  De pronto, se nos va el dolor.  Nuestro Cerebro borra la sensación de Dolor porque hemos hecho lo que nos mandó hacer nuestro cerebro:  ir al médico.

4. El cerebro no siempre tiene razón.

cerebro equivocadoEl ejemplo más común es el fenómeno de los miembros fantasma.  Un paciente a quien le amputaron una pierna sigue notando un dolor fuerte en el dedo gordo (que ya no tiene).  Otro ejemplo es el dolor referido, por ejemplo, el famoso dolor Ciático.  El Cerebro interpreta un dolor fuerte en toda la pierna, pero realmente, la pierna está estupendamente y el problema real puede estar en la columna lumbar.

5. El Dolor causa más dolor.

Se trata de otro fallo; como explicamos anteriormente, para percibir dolor, el mensaje viaja por vías neuronales.  Cuantas más veces utilizamos las mismas vías, más facil será que notemos ese mismo dolor.  El proceso es igual a lo que llamamos “aprendizaje”.  Cuantas veces repetimos algo, más facil lo haremos en las siguientes veces.

6. El Cerebro puede producir dolor de forma autónoma.

Un científico utilizó una campana para llamar a sus perros para comer.  Esta actividad la repitió muchas veces, y al final, consigo hacer salivar a sus perros solo sonando la campana.  Esto puede pasar igual con el dolor.  Si ir a trabajar, nos supone mucho estrés que a su vez nos produce dolor muscular en el cuello, la actividad repetida muchas veces nos puede hacer sentir dolor en el cuello, solamente con despertar por la mañana para ir a trabajar.  Por el contrario, si lo que estamos haciendo es reservar unas vacaciones utilizando el ordenador de casa, es muy probable que no notemos ningún dolor.

7. El Dolor puede dar placer

Para terminar, la parte más graciosa. Alguna de la información de los sensores termina en el mismo sitio donde el cerebro interpreta otra sensación bien distinta; la del placer. La información que termina en el Sistema Límbico es la responsable de que algunos sufran ataques de risa cuando se lesionan, y otros empiezan a llorar desconsoladamente cuando ganan la lotería.

Para concluir;  Una cosa es notar dolor, otra cosa bien distinta es darle la interpretación correcta.  Puede haber casos donde la conclusión que damos a la interpretación del dolor es obvia:  si tenemos la mano en el fuego y notamos dolor, es obvio que nuestra acción debería ser la de quitar la mano.  Cuando la interpretación del dolor no es tan obvia, lo mejor es pedir ayuda de los profesionales, primero para ayudarnos interpretar bien el dolor que estamos notando y segundo para que nos ayuden a encontrar la mejor solución, no tanto para eliminar la sensación de dolor sino para eliminar la causa principal, la amenaza real que puede estar lejos de donde estamos notando el dolor.

Si quieres aprender más cosas sobre el dolor puedes consultar la página web de la sociedad española de fisoterapia y dolor.