Reduce tu tiempo de recuperación de un problema articular o muscular con la fisioterapia

Pocas son las personas que no sufren algún tipo de dolor o molestia articular o muscular. El ritmo de vida que llevamos, las malas posiciones que adoptamos, el sedentarismo o los sobre esfuerzos que realizamos a diario van cargado distintas zonas de nuestro cuerpo hasta provocarnos distintas lesiones.

Recuperarnos de ellas y prevenir que vuelvan a aparecer es posible gracias a la fisioterapia. Para conseguirlo el primer paso es asumir que tenemos un problema articular o muscular y no dejarlo de lado pensando que poco a poco irá desapareciendo. Actuar de esta manera lo único que consigue es que el problema de agrave.

Para que esto no suceda en Fisiohogar te ofrecemos un servicio de atención a domicilio en la que uno de nuestros fisioterapeutas se traslada a tu hogar para seguir el tratamiento que precises.

Cuando te pones en manos de un fisioterapeuta consigues reducir los tiempos de recuperación, atacar el problema concreto que ha causado el problema articular o muscular y trabajar toda la zona para tratar de que no se vuelva a repetir.

Dependiendo de los casos, los problemas articulares y musculares pueden estar relacionados con nuestras rutinas. En estos casos el trabajo de los fisioterapeutas es, además de ayudarnos a eliminar los problemas, explicarnos qué los han causado. De esta manera seremos conscientes de qué cosas estamos haciendo mal a la vez que aprenderemos cómo podemos tratar de solucionarlo. En la mayoría de los casos a veces es tan fácil como hacer pequeñas pausas en el trabajo, sentarnos, agacharnos o coger cosas de la manera adecuada y trabajar y fortalecer las zonas más sensibles o problemáticas.

En esta labor de recuperación de problemas articulares o musculares es muy importante la actitud con la que acudimos a las sesiones de fisioterapia. Es fundamental acudir con una actitud positiva, proactiva y conscientes de que la responsabilidad de la recuperación es en gran medida nuestra.