HOMBRO DOLOROSO = SÍNDROME SUBACROMIAL

La intención que tenemos en esta artículo, es ofreceros una pequeña explicación del hombro y daros unos cuantos consejos de ejercicios para aliviar el dolor de su articulación, que seguramente en algún momento de vuestra vida habéis tenido.

El hombro, es una articulación compleja y en la que encontramos diferentes dolores en función del trabajo, la práctica deportiva y la edad.

Para intentar hacerlo más claro, vamos a dar una pequeña explicación anatómica de la articulación:

  • Esta formada por un conjunto de tres huesos; así como por músculos, ligamentos y tendones; los más importantes forman lo que se conoce con el nombre MANGUITO DE ROTADORES.
  • En el hombro tenemos una  articulación principal (escapulohumeral), que junto con la musculatura hace que el hombro sea la articulación con mayor amplitud de movimiento del cuerpo humano.

¿QUÉ ES EL SÍNDROME SUBACROMIAL?

El hombro doloroso o síndrome subacromial, se define como un conflicto de espacio entre las partes blandas que discurren en el interior del espacio subacromial y las dos estructuras rígidas que lo delimitan, ligamento coracoacromial y articulación acromioclavicular por arriba; tuberosidad mayor y menor del húmero por abajo. Si bien se desconoce su prevalencia exacta sí se admite, de manera general, su responsabilidad como causa habitual de dolor de hombro.

Los músculos que provocan dolor de hombro por orden son:

  1. TRAPECIO SUPERIOR
  2. INFRAESPINOSO
  3. DELTOIDES
  4. REDONDO MAYOR
  5. MÁS PUNTOS LATENTES

Además estos músculos están asociado a la inestabilidad de hombro por un mal control de escápula. Por lo que es importante introducir progresivamente ejercicios activos para controlar la articulación glenohumeral. Debemos re-acondicionar la musculatura sin excedernos en las cargas (ejercicios de baja carga) porque este es uno de los errores habituales.

Es por ello que después de muchos estudios, el tratamiento que se ha demostrado más efectivo para la disminución de la sintomatología y recuperación funcional para los pacientes con síndrome subacromial es el ejercicio terapéutico sobre todo aquellos que incluyen:

 

  • Ejercicios de estabilizadores de escápula
  • Ejercicios de fortalecimiento del Manguito de rotadores
  • Ejercicios de estiramientos
  • La reeducación del gesto, propiocepción, control motor.

 

  • Ejercicios de fortalecimiento de los estabilizadores escapulares (serrato anteiror, trapecio medio y trapecio inferior), que son los responsables primarios de la recuperación de una alteración del denominado ritmo escapulohumeral.

EJERCICIOS ESPECÍFICOS PARA EL CONTROL ESCAPULAR:

 

  • Isométricos para la depresión de hombro y retracción escapular, con un buen control de postura de la columna.
  • Isométricos haciendo rotación externa de la escápula e inclinación posterior

 

 

  • Ejercicios poliarticulares, que mejoran la coordinación intermuscular y patrones de movimiento. Ejercicio para activar los músculos mejorando el posicionamiento de la escápula en retracción

 

  • Ejercicios para trabajar el serrato anterior de baja intensidad

 

  • Ejercicios de activación del trapecio medio e inferior

 

  • Extensión adelante y flexión b. Rotación externa tumbado de lado
  • Abducción horizontal tumbado
  • Extensión de brazos, tumbado boca, boca abajo con rotación externa abajo

 

  1. Ejercicios para recuperar la fuerza de la musculatura (buscando el equilibrio entre los músculos que deprimen y los que elevan la cabeza humeral para evitar el pinzamiento):
      • Ejercicios de fortalecimiento del manguito rotador (infraespinoso, supraespinoso, subescapular),  cuya función principal es la de estabilizar la articulación glenohumeral y la de abducción del hombro
      • Ejercicios de estiramiento capsular, estos son importantes ya que desde un punto de vista anatómico, existe una inserción conjunta del manguito rotador y de la cápsula articular del hombro.

 

Acompañando a estos ejercicios terapéuticos, tienen mucha importancia las diferentes técnicas de terapia manual que se realicen en esta articulación, como la punción seca.

Todo ello combinado es muy efectivo para disminuir  los cuadros dolorosos del hombro. Pero no debemos olvidarnos del estado de las estructuras que participan en la correcta función del hombro, como las relacionadas con la columna vertebral y la caja torácica.

Con todo esto, la opción quirúrgica no ha mostrado ser más efectiva que un programa bien estructurado de ejercicios, por lo que se debe pensar únicamente como última opción.

Para la correcta realización de estos ejercicios lo más adecuado es acudir a tu fisioterapeuta que te podrá explicar con detalle la forma de ejecutarlos así como la pauta de ejercicio porque tal y como comentábamos anteriormente hay que ser muy cuidadosos a la hora de realizarlos y no sobrecargar la articulación ya que puede ser contraproducente.