Fisioterapia en la luxación de rótula.

  • La luxación de rótula es una patología del aparato locomotor que generalmente se produce hacia el lado lateral de la rodilla, lo que produce roturas del ligamento patelofemoral medial (LPFM) en aproximadamente el 90-100% de los casos. A pesar de que se han identificado varios factores de riesgo que provocan inestabilidad patelofemoral tras la luxación rotuliana, la terapia apropiada sigue siendo un tema controvertido.

En este artículo, únicamente se va a hablar del tratamiento conservador de esta lesión.

  • ¿Qué es la luxación de rótula? Se define como luxación de rotula a la pérdida completa del contacto entre las superficies articulares de la articulación femoropatelar y en la que para restaurar la normalidad de la articulación hace falta una reducción de la luxación por parte de un profesional con los conocimientos adecuados, aunque en determinados casos esta reducción se produce de manera espontánea mediante una extensión completa de la rodilla.
  • Tipos de luxación rotuliana: Encontramos tres tipos de luxación rotuliana;
    • Laxación congénita, que se produce durante el nacimiento.
    • Luxación recidivante, que tiende a repetirse. Se considera que una luxación es recidivante cuando se produce dos o más veces.
    • Luxación traumática, en la que se produce la perdida del contacto entre las superficies articulares de forma aguda o traumática como consecuencia de un traumatismo o un movimiento forzado.
  • Los elementos que intervienen en el aparato extensor de la rodilla son: La rótula, la tróclea femoral, el musculo cuádriceps, el tendón rotuliano y el retináculo femoropatelar.

En el retináculo medial se encuentra el ligamento mas importante en esta lesión, el ligamento patelofemoral medial (LPFM). Este ligamento consta de una porción transversal y otra oblicua y ambas porciones se fusionan con el vasto medio del cuádriceps para insertarse en la rótula. Este ligamento es el principal estabilizador pasivo ante la luxación de la rotula durante la flexión de 0 a 30º.

  • El ángulo cuádriceps (ángulo Q) es una medida de alineación entre el fémur y la tibia que se mide trazando una línea imaginaria que conecta el centro de la rotula con la EIAS y una segunda línea que se traza siguiendo la dirección del tendón rotuliano, desde el centro de la rotula hasta la tuberosidad tibial anterior. Donde estas rectas se cruzan, se forma el ángulo Q.

Este ángulo es importante ya que su aumento afecta a la estabilidad femoropatelar y al recorrido de la rotula en la tróclea durante la flexión y extensión de rodilla.

  • Los principales factores de riesgo son anatómicos, y son la displasia rotuliana, el síndrome de la rotula alta y la distancia aumentada entre la tuberosidad anterior de la tibia y el surco intertroclear (distancia TAT-SIT). No obstante, existen otras características anatómicas que favorecen la luxación de rotula como la hiperlaxitud ligamentosa, el aumento del ángulo Q o una atrofia o desequilibrio del vasto medio del cuádriceps respecto al vasto lateral y a una cintilla iliotibial acortada.
  • El mecanismo de lesión puede ser directo, cuando se produce por un traumatismo en la parte medial de la rotula o indirecto, cuando se produce por un movimiento de flexión de rodilla junto con un valgo de rodilla y una rotación interna aducción de fémur, mientras la tibia se abduce y rota externamente.

El mecanismo indirecto representa el 93% de los casos de luxación de rotula.

  • Para la evaluación y diagnostico de la lesión, además de las pruebas por imágenes como la resonancia magnética nuclear (RMN), radiografía o tomografía axial computarizada (TAC), se debe realizar un examen físico que incluya las pruebas funcionales de la rodilla (meniscales, varo-valgo, estabilidad anteroposterior, rango de movimiento, etc.) y haciendo hincapié en la articulación femoropatelar. Para ello analizaremos si se produce el signo de la J, que se da cuando durante la extensión completa de rodilla, la rotula se desplaza excesivamente hacia lateral. Además, realizaremos el test de aprehensión patelar; Con la rodilla en extensión completa aplicamos una fuerza en la rotula dirigida hacia lateral y pedimos al paciente que intente flexionar la rodilla. Si el paciente siente dolor o sensación de luxación la prueba será positiva, indicando la inestabilidad femoropatelar.

Además, realizaremos un análisis de la marcha para comprobar posibles patrones erróneos.

  • Para el tratamiento fisioterápico de la luxación de rotula, comenzaremos con una inmovilización mediante dispositivos ortésicos que permitan la movilidad de la rodilla, permitiendo que se puedan realizar algunos ejercicios y un aumento progresivo de la movilidad en el tiempo. La movilización controlada revierte los efectos nocivos de la inmovilización estimulando la síntesis y correcta alineación de los tejidos de curación por lo que es importante recuperar el rango articular lo antes posible.

  • Tratamiento de la inflamación con crioterapia, vendaje neuromuscular, vendaje compresivo, electroterapia, masoterapia de tejido blandos (drenaje linfático manual), movimiento activo, fármacos y elevación del miembro.
  • Vendaje funcional o neuromuscular para reducir las fuerzas de contacto excesivas en la articulación femoropatelar o una posible hipermovilidad de la rótula.
  • En las primeras fases del tratamiento, podemos utilizar la electroestimulación muscular en adición a una contracción activa por parte del paciente para equilibrar la función del vasto medio y el vasto lateral del cuádriceps.
  • Debemos trabajar la flexibilidad de los tejidos blandos, especialmente los que están situados en el compartimento lateral que, debido a su rigidez, pueden provocar una inestabilidad en la rodilla; Se debe trabajar la flexibilidad del tensor de la fascia lata y la cintilla iliotibial, el vasto lateral del cuádriceps y los flexores de rodilla.
  • Es muy importante el entrenamiento del equilibrio y la coordinación, es decir, los ejercicios de propiocepción. Estos ejercicios provocan cambios en el sistema nervioso mediante tareas que buscan la toma de consciencia, la sensibilización y la potenciación de las estructuras articulares, musculares, tendinosas y Oseas.
  • La parte mas importante del tratamiento fisioterápico en la luxación de rotula es el plan de rehabilitación mediante el ejercicio físico. Una vez que existe un buen equilibrio en el mecanismo extensor de la rodilla comenzaremos un entrenamiento funcional con aumento gradual de los ejercicios de carga en la rodilla.

Vamos a dividir el pan de tratamiento en 4 fases:

  1. Primera fase: Reducir el dolor, la hinchazón y la inflamación.
  1. Segunda fase: Mejorar el equilibrio entre los vastos del cuádriceps, mejorar la flexibilidad de los músculos, reeducar la marcha y disminuir el exceso de carga en la articulación femoropatelar.
  1. Tercera fase: Fortalecimiento del cuádriceps femoral y los músculos de la cadera y mejora de la coordinación y equilibrio en la extremidad inferior consiguiendo una buena función de la rodilla.
  1. Cuarta fase: Recuperar el nivel físico y deportivo anterior a la lesión.

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