Alzheimer, terapias a medida para cuidar la coordinación

El Alzheimer es un enfermedad degenerativa y sin curación que se caracteriza por ir dañando diferentes partes del organismo de una persona disminuyendo sus capacidades y haciendo que sea dependiente.

Familiares, amigos y nosotros mismos podemos vernos afectados por esta enfermedad. Asumir la enfermedad y lo que implica es muy duro, pero hay que afrontarlo cara a cara y, dentro de las dificultades, buscar las mejores alternativas.

Una de las vías que existen para tratar esta enfermedad neurológica es la fisioterapia. Actualmente existen diferentes métodos y técnicas que pueden contribuir a una mejor calidad de vida de estos pacientes.

Terapias a medida

Como en en la mayoría de los problemas que aborda la fisioterapia los programas de diseñan a medida de cada paciente. Aunque hay unas características y tendencias que suelen cumplirse en cada caso de Alzheimer es único y el paciente evoluciona de una manera determinada. Por eso, nuestro equipo de especialistas hace un examen completo del paciente y determina cuáles son los aspectos que reclaman tratamiento de manera más inmediata.

Uno de los aspectos que suele precisar atención temprana en el tratamiento del Alzheimer es la coordinación. Los daños neurológicos que causa esta enfermedad provocan que los movimientos que exigen una coordinación para permitir caminar o coger objetos se vean afectados y disminuidos.

Para tratar de frenar el avance de este deterioro y la fisioterapia trabaja con masajes y ejercicios.

  • Los masajes persiguen mantener los músculos, ligamentos y articulaciones en el mejor estado posible, flexibles y elásticos. Los masajes además contribuyen a deshacer las contracturas y tensiones que la falta de movilidad y las malas posiciones provocan. Se controlan y disminuyen así también los dolores musculares y articulares.
  • Los ejercicios de estiramientos permiten calentar los músculos y preparar al paciente para comenzar los ejercicios propiamente de coordinación. En ellos se trabaja al coordinación mente mano o mente pierna. Se practica a coger objetos de diferentes tamaños como lanzando pelotas, a caminar sobre una línea, subir peldaños o salvar obstáculos.

La práctica diaria de estos ejercicios permite no perder tan deprisa la habilidad de coordinación, se consigue que las extremidades encargadas de realizar los movimientos no se atrofien demasiado dando al paciente más autonomía.