Lesiones de la articulación sacroilíaca. Síntomas y tratamiento.

La articulación sacroilíaca (ASI), es la conexión que tenemos entre los huesos  sacro y el ilíaco, aunque solemos referirnos a una articulación sacroiliaca, la verdad es que tenemos dos, una el lado derecho y otra del lado izquierdo. La responsabilidad principal de la ASI es transferir el peso desde la parte superior del cuerpo a los miembros inferiores, las superficies articulares tienen forma de oreja y contienen bordes u depresiones irregulares. La superficie sacra es cóncava y está cubierta por un cartílago hialino bastante grueso, mientras que la superficie iliaca es convexa y está revestida por un fibrocartílago delgado.

Las articulaciones sacroiliaca tienen una movilidad bastante limitada, y se estabilizan por medio de fuertes ligamentos, los  movimientos reciben el nombre de nutación y contranutación. La anchura del anillo pélvico se amplía durante el parto gracias al  movimiento de nutación y las hormonas que modifican el comportamiento de los ligamentos , lo que facilita el alumbramiento natural.

La tensión mecánica y las lesiones de las ASI se producen a causa de la combinación de una compresión vertical y una fuerte y rápida rotación, o por caídas sobre los glúteos, también por mantener por largos periodos de tiempo la posición sedente o de pie, pisar en el vacío o realizar movimientos bruscos, estas lesiones por lo general producen una laxitud ligamentosa, inflamación y erosión, también las roturas y  trastornos unidos a  un movimiento anormal que es bastante doloroso. La inestabilidad también puede ser causada por una intervención quirúrgica en la columna lumbar en la cual se daña una gran parte del ligamento iliolumbar. 

El dolor en la articulaciones sacroilíacas también es común en casos de diferencia en la longitud de las piernas , marchas con anormalidades, traumas durante el nacimiento, fusiones largas de curvas escolióticas hasta el sacro, también la artritis en esta articulación es muy dolorosa, y puede estar causada por trastornos autoinmunes, como la espondilitis anquilosante, artritis reumatoide juvenil, síndrome de Reiter, artritis psoriásica, tuberculosis, entre otras.

Entre las lesiones más comunes que pueden afectar la ASI son: Síndrome ASI, artrosis de la articulación sacroilíaca, inestabilidad de la articulación sacroilíaca, inestabilidad del anillo pélvico, bloqueo de la ASI, dislocación y aflojamiento de la sínfisis.

Entre los factores de riesgo que pueden producir estas lesiones tenemos:

  • Trastornos funcionales:
  1.  Acortamiento de ciertos músculos, (psoas iliaco),
  2.  Deformaciones corporales,
  3. Esfuerzos inadecuados debido a la inclinación de la pelvis.
  4. Relajación persistente del anillo pélvico debido a los cambios hormonales durante el embarazo
  • Inflamaciones:
  1. Inflamación de la articulación sacroilíaca.
  2. Inflamación intestinal (enfermedad de Crohn).
  • Fracturas óseas:
  1. Accidentales.
  2. Fracturas por fatiga
  3. Fracturas por osteoporosis.

El dolor típico de una sacroileitis suele ser en el glúteo del mismo lado afectado y puede irradiar por la parte anterior y/o posterior del muslo hacia la rodilla, es descrito como un dolor continuo, que se incrementa con los cambios posturales, caminando y muchas veces hasta sentado, es por la tanto muy frecuente que el dolor causado por la disfunción de la articulación sacroilíaca sea confundida con el dolor provocado por discopatías y nervios en la zona lumbar. Radiológicamente es difícil hacer un diagnóstico diferencial, por lo que se necesita de varios test , para asi evitar intervenciones quirúrgicas innecesarias en la columna lumbar.

El tratamiento depende de la etiología de la enfermedad, por lo que hay diferente enfoques terapéuticos, generalmente las molestias se tratan sin cirugía (de forma conservadora), siendo la más común el reposo y la analgesia Entre las opciones de tratamiento conservador tenemos:

  • Vendas y ortesis, las cuales sirven de apoyo a la terapia conservadora, se utiliza compresión circular para estabilizar y descargar la pelvis y la ASI, también almohadillas de masaje que estimula la circulación sanguínea y alivia puntos dolorosos .
  • Termoterapia, sobre todo calor, ya sea en forma de compresas, una manta térmica, o una botella caliente liberan endorfinas y alivian de manera significativa la inflamación y el dolor en esta zona.
  • Medicamentos, como AINES, ibuprofeno, siempre recetado por el médico tratante.
  • Masoterapia, con ungüentos o cremas antiinflamatorias aplicadas varias veces al día ayuda a relajar la zona y por ende disminuye el dolor.
  • FISIOTERAPIA, se pueden utilizar varias técnicas de terapia manual para las articulaciones y ligamentos, este tipo de movilizaciones sobre todo postero anteriores fomentan los movimientos sin dolor y por lo tanto la función articular, otra tecnica fisioterapia bastante útil es la punción seca, para tratar de llegar a la musculatura sacra que es muy fibrosa y se encuentra muy profunda, siendo muy dificultoso palpar con técnicas de masoterapia normal. Los ejercicios de movilidad de la articulación sacroilíaca son de suma importancia, una vez conseguido relajar la zona, esto lo podemos lograr a través de estiramientos de la columna lumbar tanto anterior como lateral, y de los gluteos, cadera e ingle, haciendo énfasis en el estiramiento del músculo piramidal de la pelvis.

Referencias

https://www.mediespana.com/salud/cuerpo/articulacion-sacroiliaca/

https://es.si-bone.com/proveedores/dolor-articulacion-sacroiliaca/anatomia-articulacion-sacroiliaca/

https://www.mediespana.com/salud/diagnostico-tratamiento/dolores-de-espalda/sindrome-de-la-articulacion-sacroiliaca/

https://www.teknon.es/es/especialidades/morgenstern-lopez-rudolf/sacroileitis

https: //fisiolution.com/noticias/fisioterapia-noticias/sacroileitis-sintomas-tratamiento/