¿En qué consiste una operación de recambio de prótesis de cadera?

Estos días con la operación del Rey escuchamos en muchos medios de comunicación hablar sobre las prótesis de cadera, y hoy queremos hablaros de las fases y el tratamiento desde la fisioterapia.

La cadera es una de las articulaciones más grandes del cuerpo y si la simplificamos, consiste en la cabeza del Fémur que se inserta dentro de un hueco en la pelvis llamado acetábulo. La superficie del acetábulo y de la cabeza del fémur normalmente está cubierta con cartílago.  La orientación, aparte de la posición de esta articulación hace que sea vulnerable a un desgaste lento y progresivo.

Cuando hablamos de desgaste, nos referimos a esta capa de cartílago que se deteriora.  A partir de los 60-65 años este desgaste se manifiesta como artrosis de cadera produciendo en las primeras fases, una rigidez de la cadera por la mañana.  Esto se complica con dolor en la zona de la ingle y los glúteos cuando la condición evoluciona.

Cuando se manifiestan los primeros síntomas de artrosis de cadera, se recomienda un reposo relativo además de perder peso (en el caso de gente con sobrepeso).  Cuando aparece el dolor, empieza un tratamiento de fisioterapia dirigido a disminuir ese dolor, relajar el espasmo muscular en la zona y fortalecer los músculos que por la propia lesión empiezan a sufrir una atrofia muscular (debilitamiento) progresiva.

Con la progresión de la artrosis sería necesario empezar un tratamiento con antiinflamatorios.  Cuando ya se nota dolor nocturno y especialmente una deformación articular, entonces hace falta una prótesis de cadera.

El símil que hizo el Rey con el taller es francamente acertado ya que aquí ya se trataría de hacer recambios de la articulación.  Se puede cambiar la parte proximal del fémur como se ve en la imagen, o el acetábulo, o como suele ser normal en casos de artrosis severa, se hace una prótesis total de cadera.

Esta intervención reduce drásticamente los dolores relacionados con la artrosis pero hay que ser realistas y entender que una prótesis de cadera no es una solución permanente.  Gracias a esta intervención, el paciente puede volver a hacer una vida más o menos normal, teniendo en cuenta que hay una serie de actividades que piden mucho cuidado.  Se recomienda cuidar el peso y cambiar las actividades de alto impacto como por ejemplo correr y saltar por otras de menor impacto, como por ejemplo la natación, andar, hacer senderismo o bailar.  El abuso de la prótesis hará que se reduzca su vida útil que suele ser de unos 15-20 años.

Si tenéis alguna duda concreta o estáis en una situación similar a la del Rey y queréis que nuestros fisioterapeutas acudan a vuestro domicilio a realizar una valoración, no dudéis en contactar con nosotros.