Cómo funciona la fisioterapia a domicilio
No establecemos una duración rígida porque cada paciente, cada patología y cada sesión son diferentes. Como referencia, solemos estar aproximadamente una hora en el domicilio, pero una sesión puede durar algo menos o algo más dependiendo de lo que necesite el paciente ese día.
Hay sesiones en las que dedicaremos más tiempo al ejercicio, otras en las que puede tener mayor peso la terapia manual y otras en las que sea necesario revisar o modificar las pautas de tratamiento. Para nosotros es más importante adaptar la sesión a las necesidades del paciente que trabajar con un tiempo exactamente predeterminado.
Habitualmente sí, cuando el caso lo requiere. La participación del paciente es una parte fundamental del tratamiento. No queremos que el trabajo se limite únicamente al tiempo que el fisioterapeuta está en el domicilio.
Explicamos qué puede hacer entre sesiones, qué ejercicios o pautas pueden ayudarle y por qué son importantes. Nuestro papel es valorar, tratar, orientar y acompañar, pero necesitamos también la implicación del paciente para aprovechar mejor el trabajo realizado durante las sesiones.
La principal diferencia es que el fisioterapeuta se desplaza hasta tu domicilio. No tienes que desplazarte, esperar ni preocuparte por aparcar: el profesional acude a tu casa en el horario acordado.
Desde el punto de vista del tratamiento, la diferencia puede ser mucho menor de lo que muchas personas imaginan. La herramienta más importante del fisioterapeuta no es una máquina, sino el razonamiento clínico. Una buena valoración permite comprender qué le ocurre al paciente, identificar los factores relacionados con su problema y decidir qué tratamiento puede ser más adecuado.
En domicilio podemos trabajar con terapia manual, ejercicio terapéutico y distintos materiales. Cuando es necesario llevamos camilla, gomas, pesas u otros elementos, pero también podemos aprovechar los recursos disponibles en la propia casa. Una de las ventajas del domicilio es precisamente poder adaptar el tratamiento al entorno real del paciente.
Cuando el fisioterapeuta llega al domicilio, lo primero es presentarse e identificarse. Antes de la cita ya habremos informado al paciente de qué profesional va a acudir.
Después buscamos un lugar cómodo donde poder hablar y realizar una primera valoración. La sesión comienza habitualmente con una anamnesis, es decir, una entrevista clínica en la que preguntamos qué ocurre, cuáles son los antecedentes, qué problemas presenta el paciente y cuál es el motivo principal de la consulta.
A continuación realizamos las pruebas y los test funcionales que consideramos necesarios. Una vez terminada la valoración, explicamos al paciente qué hemos encontrado y acordamos con él un plan de tratamiento. Para nosotros es importante que el paciente comprenda qué estamos haciendo, por qué lo hacemos y cuáles serán los siguientes pasos.
La primera sesión tiene un componente especialmente importante de valoración. Antes de empezar un tratamiento necesitamos conocer al paciente, comprender el motivo de consulta, sus antecedentes y cómo está afectando el problema a su vida diaria.
Por eso dedicamos una parte de la primera visita a hablar, valorar el movimiento y realizar las pruebas necesarias. A partir de esa información explicamos al paciente nuestra valoración y planteamos conjuntamente el tratamiento. La primera sesión no consiste simplemente en aplicar una técnica: comienza por entender qué le está ocurriendo a esa persona.
El fisioterapeuta lleva el material que considera necesario para realizar el tratamiento. Dependiendo del caso puede incluir camilla, gomas elásticas, pesas u otros elementos de ejercicio y tratamiento. También podemos utilizar, cuando resulta útil, elementos disponibles en el propio domicilio.
Si vamos a utilizar una camilla para terapia manual, solemos pedir al paciente que tenga preparada una sábana o una toalla. De esta forma evitamos utilizar innecesariamente materiales desechables.
La fisioterapia a domicilio permite realizar una parte muy amplia del tratamiento fisioterapéutico. Trabajamos habitualmente con ejercicio terapéutico, terapia manual y educación del paciente, adaptando las técnicas a sus necesidades y circunstancias.
Existen, sin embargo, algunas técnicas que requieren aparatología específica, ecografía u otras condiciones que no siempre pueden trasladarse al domicilio. En esos casos, el fisioterapeuta valorará si son necesarias y explicará al paciente qué alternativas existen.
El tratamiento no se decide antes de conocer al paciente. Primero realizamos una entrevista clínica y una valoración. El fisioterapeuta analiza el problema, realiza las pruebas que considera necesarias y explica al paciente qué ha encontrado.
A partir de ahí se plantea y se acuerda el tratamiento. No trabajamos simplemente aplicando una técnica porque se haya solicitado previamente: la elección del tratamiento parte de la valoración clínica y de los objetivos acordados con el paciente.
Profesionales, seguridad y confianza
Siempre te atenderá un fisioterapeuta cualificado y colegiado. La fisioterapia es una profesión sanitaria regulada. Actualmente la titulación universitaria en España corresponde a un Grado en Fisioterapia de cuatro años, aunque también ejercen profesionales titulados con la antigua Diplomatura en Fisioterapia.
Cuando un profesional ha obtenido su titulación en otro país, debe haber completado los trámites necesarios para poder ejercer legalmente en España. En Fisiohogar exigimos que los fisioterapeutas estén colegiados y cuenten con la cobertura de responsabilidad civil correspondiente.
Sí. Es un requisito imprescindible para trabajar con Fisiohogar. La colegiación permite comprobar que el profesional está habilitado para ejercer como fisioterapeuta.
En nuestra página web puedes consultar el nombre, fotografía y número de colegiado de los profesionales del equipo, y la colegiación puede verificarse también a través del Colegio Profesional correspondiente.
La selección de los fisioterapeutas la realizo personalmente y es uno de los procesos a los que más importancia damos dentro de Fisiohogar. Primero revisamos su formación: titulación, experiencia, cursos de posgrado, másteres, áreas de mayor formación y, cuando corresponde, doctorado.
Después realizo una entrevista personal extensa. Por supuesto valoramos conocimientos profesionales, pero prestamos mucha atención también a la persona. Buscamos fisioterapeutas que compartan nuestros valores: pasión por la fisioterapia, honestidad y transparencia. Valoramos especialmente la empatía, el trato humano, la capacidad para escuchar y las ganas de ayudar al paciente.
Trabajar dentro de la casa de una persona es diferente a trabajar en una clínica. Hay que saber entrar en su entorno con respeto, adaptarse y entender que el paciente nos está abriendo la puerta de su domicilio además de confiarnos su salud.
Tenemos en cuenta varios factores. El primero es la zona donde vive el paciente y qué profesionales trabajan allí. Después valoramos el motivo de consulta y procuramos asignar un fisioterapeuta cuya formación y experiencia encajen con ese tipo de paciente.
También tenemos en cuenta la disponibilidad horaria y, cuando podemos ofrecer diferentes profesionales, las preferencias del propio paciente. Algunas personas prefieren ser atendidas por un hombre o por una mujer y procuramos respetarlo siempre que la disponibilidad de la zona lo permita.
Siempre que sea posible, sí. Una vez que un fisioterapeuta comienza el tratamiento y existe una buena relación terapéutica, intentamos mantener al mismo profesional. La continuidad permite conocer mejor la evolución del paciente y facilita el seguimiento.
Puede haber situaciones en las que sea necesario hacer un cambio por disponibilidad, vacaciones u otras circunstancias. También puede solicitarlo el propio paciente si prefiere ser atendido por otro profesional y existe otra opción disponible en su zona.
Antes de la cita te indicaremos qué fisioterapeuta va a acudir a tu domicilio. En nuestra página web puedes consultar a los profesionales del equipo, con su fotografía y número de colegiado.
Al tratarse de atención domiciliaria, consideramos especialmente importante que el paciente pueda saber previamente quién va a entrar en su casa. El profesional puede identificarse y acreditar su colegiación cuando sea necesario.
Una de las funciones del fisioterapeuta durante la primera valoración es comprobar que el tratamiento fisioterapéutico es adecuado y seguro. Durante la entrevista y la exploración podemos detectar signos de alarma, lo que en el ámbito sanitario solemos denominar banderas rojas, que pueden hacer necesario interrumpir o posponer el tratamiento y solicitar una valoración por otro profesional sanitario.
Si consideramos que no debemos tratar, no tratamos. La seguridad del paciente está por delante de realizar una sesión. En esos casos explicaremos qué hemos detectado y recomendaremos a qué profesional o servicio debe dirigirse. Cuando sea necesario, podemos facilitar un informe para ayudar a continuar el proceso asistencial.
La visita se considera igualmente una sesión de valoración fisioterapéutica y se factura como tal, ya que el profesional se ha desplazado al domicilio y ha realizado una anamnesis, exploración y valoración clínica.
No hay ningún problema en que tengas animales en casa. Muchos de nuestros fisioterapeutas están acostumbrados a trabajar en domicilios con perros o gatos.
Lo único que te pedimos es que nos lo comuniques al solicitar la cita, especialmente por si el profesional asignado tuviera alguna alergia o circunstancia que debamos tener en cuenta.
Tarifas, cobertura, citas y gestión
El precio depende de la localidad en la que necesites el servicio. Fisiohogar tiene una cobertura geográfica amplia y las condiciones no son iguales en todas las zonas. Influyen factores como la disponibilidad de fisioterapeutas, las distancias y los tiempos de desplazamiento o si se trata de una localidad más alejada de los principales núcleos urbanos.
Por eso preferimos establecer tarifas adaptadas a cada zona en lugar de aplicar un único precio para toda España. Puedes consultar el precio correspondiente a tu localidad directamente en nuestra página web.
En nuestra página web, dentro del apartado “Localiza a tu fisioterapeuta”, puedes buscar tu localidad. En cada página local encontrarás las tarifas aplicables y las zonas en las que prestamos servicio.
Es la mejor forma de comprobar tanto el precio actualizado como la cobertura disponible antes de solicitar una cita.
Consúltanos. Atendemos en muchas localidades próximas a las zonas que aparecen publicadas y, en algunos casos, podemos desplazarnos también fuera de nuestra cobertura habitual.
Dependiendo de la distancia y de la disponibilidad de profesionales, podemos mantener la tarifa habitual de la zona o facilitarte un presupuesto específico. Que una localidad no aparezca en la web no significa necesariamente que no podamos atenderte.
Sí. La tarifa incluye el desplazamiento del fisioterapeuta hasta el domicilio y los gastos asociados necesarios para realizar la visita, como estacionamiento regulado o aparcamiento cuando sea necesario.
Si vives en una zona especialmente complicada para aparcar y dispones de una plaza de garaje que podamos utilizar, agradeceremos que nos lo indiques porque puede facilitar mucho la llegada del profesional.
Puedes solicitarla por teléfono, WhatsApp o correo electrónico. Nuestro equipo de administración recogerá la información necesaria para conocer dónde necesitas el servicio, el motivo de consulta y tu disponibilidad, y buscará el fisioterapeuta más adecuado entre los profesionales que trabajan en tu zona.
Una vez asignado el profesional, te confirmaremos quién acudirá al domicilio y acordaremos contigo la cita.
Cuanto antes nos contactes, más posibilidades tendremos de adaptarnos al día y horario que prefieras. La disponibilidad varía mucho según la localidad y el momento. En algunas zonas podemos encontrar un fisioterapeuta incluso para el mismo día, mientras que en otras las agendas pueden estar más completas.
Por eso no queremos prometer un plazo fijo: dinos cuándo necesitas la cita y buscaremos la primera opción disponible que se adapte a tus necesidades.
Sí, siempre que exista disponibilidad. Intentaremos adaptarnos al día y horario que mejor te venga y, si deseas ser atendido por un fisioterapeuta concreto, podemos comprobar su agenda.
En ocasiones elegir un profesional determinado puede implicar esperar algo más hasta que tenga disponibilidad. Si necesitas una atención más rápida, también podemos ofrecerte otro fisioterapeuta adecuado para tu caso que trabaje en la misma zona.
Puedes pagar mediante transferencia bancaria, tarjeta, Bizum o efectivo. Disponemos de una pasarela de pago para facilitar los pagos con tarjeta y otros medios electrónicos.
Se emite factura de las sesiones. Para poder enviártela necesitamos disponer de los datos completos de facturación, incluido el DNI o NIF cuando sea necesario.
Puedes modificar o cancelar una cita avisándonos con suficiente antelación. Si cancelas con más de tres horas de antelación, no se cobra la sesión, siempre que el aviso pueda gestionarse dentro del horario de atención. Las cancelaciones deben realizarse por teléfono o correo electrónico, no por WhatsApp.
Si la cita se cancela fuera de plazo o el paciente no está disponible cuando acude el fisioterapeuta, la sesión debe abonarse. Si existe un bono, la sesión se descontará del bono. Si no existe bono, la sesión quedará pendiente de pago y no podremos programar una nueva cita hasta que se haya abonado.
Colaboramos con algunas compañías, aseguradoras y mutuas cuando son ellas quienes derivan al paciente a Fisiohogar, pero no funcionamos como un centro al que cualquier asegurado pueda acudir directamente utilizando su póliza.
Algunas compañías disponen de servicios de fisioterapia a domicilio y pueden asignar el tratamiento a Fisiohogar si estamos dentro de sus proveedores disponibles. Si tienes un seguro médico y quieres recibir fisioterapia con nosotros, lo recomendable es consultar previamente con tu compañía si puede derivarte a Fisiohogar.
Sí, siempre que la Prestación Económica Vinculada al Servicio (PEVS), conocida habitualmente como Cheque Servicio, esté reconocida en el Programa Individual de Atención (PIA) de la persona beneficiaria y el servicio contratado sea compatible con esa prestación.
Fisiohogar está inscrito como servicio sociosanitario en la Comunidad de Madrid con el nº registral S9639 y puede prestar fisioterapia a domicilio dentro de esta modalidad. El Cheque Servicio es una prestación económica que contribuye a financiar el coste del servicio reconocido a la persona en situación de dependencia; no significa necesariamente que el coste quede cubierto al 100 %.
Si ya tienes concedida la PEVS o estás tramitándola, puedes consultarnos y te explicaremos cómo funciona la contratación, la justificación de las sesiones y la documentación necesaria.




