Alerta zambullida – Consejos para disfrutar el verano

Todos los años con la llegada del verano nos lanzamos a las piscinas, playas, pantanos o ríos más cercanos para refrescarnos y pasar el día con familia o amigos, pero en estos entornos también debemos tomar precauciones. En esta entrada del blog queremos hablaros de los accidentes por zambullidas, y más concretamente de la lesión medular, la consecuencia más importante que puede tener un accidente de estas características.

Dentro de las lesiones medulares por causas traumáticas en actividades deportivas o de ocio, las zambullidas suponen un 39% de los casos. Además, son de las más graves, ya que las lesiones medulares por accidentes de este tipo se localizan a nivel cervical, lo que supone una tetraplejia, es decir, una afectación de las extremidades superiores e inferiores.

 

 

¿QUÉ DEBEMOS TENER EN CUENTA PARA SALTAR AL AGUA DE CABEZA?

 

En primer lugar, es imprescindible conocer el espacio donde se quiere saltar, saber su fondo, si tiene rocas, ramas u otros objetos o si puede haber otros bañistas.

En el caso de que no haya ningún tipo de obstáculo, se debe valorar si el fondo es suficiente en relación con la altura del salto, puesto que a más altitud, el impacto será mayor por la gravedad. Esto, sumado a una técnica inadecuada, puede provocar por sí mismo una lesión.

En cuanto a la técnica, hay que saltar con los brazos estirados, protegiendo la cabeza y el cuello, siendo estos los primeros en recibir el impacto al entrar en el agua.

En ríos, lagunas o pantanos se debe tener una precaución extra ya que las corrientes de agua pueden modificar los fondos, o arrastrar objetos que modifiquen la profundidad de un día para otro.

En definitiva, es imprescindible LA PRUDENCIA, y ante cualquier duda NO SALTAR.

 

 

Desde el Hospital de Parapléjicos de Toledo se lanza todos los veranos una campaña alertando del riesgo de estas lesiones. Así mismo nos enseñan la PAUTA DE ACTUACIÓN en caso de presenciar algún accidente de este tipo en el medio acuático:

  1. Sacar a la persona afectada del agua y mantener la cabeza y el cuello en buena posición sobre una superficie rígida, inmovilizando el cuello y la columna.
  2. Después esperar a que lleguen los servicios sanitarios de emergencia, evitando, en cualquier caso, el traslado en un vehículo privado.

http://hnparaplejicos.sescam.castillalamancha.es/sites/hnparaplejicos.sescam.castillalamancha.es/files/Biblioteca/cartel_zambullidas2018b_a3.pdf