Fisioterapia respiratoria infantil ¿para qué sirve?

Estamos sufriendo un aumento de patologías respiratorias en la infancia en los últimos años, debido a diferentes factores: ambientales, estilos de vida, avances en el desarrollo tecnológico de la medicina y la aplicación de esquemas terapéuticos más efectivos, entre otros, que en su conjunto han aumentado su expectativa de vida e influyen en la calidad de funcionamiento del sistema respiratorio.

El aumento de los ingresos hospitalarios y visitas médicas a causa de estas infecciones ha hecho que los fisioterapeutas pediátricos perfeccionen una técnica que ha resultado ser muy beneficiosa para los lactantes y niños en general, que no solo mejora la capacidad y la higiene pulmonar. Bebés y niños sufren bronquitis, bronquiolitis, neumonías y catarros que le hacen estar constantemente con mocos. Esto afecta al pequeño y a toda la familia, nuevos virus y bacterias que provocan una obstrucción en las vías aéreas con mocos.

A través de la fisioterapia podemos ayudar a:

  1. Disminuir la tos y mocos.
  2. Mejora la alimentación.
  3. Eliminar secreciones que se acumulan en las vías aéreas profundas y en la nariz.
  4. Evitar complicaciones y futuros ingresos.
  5. Mejora el sueño.
  6. Aumenta la eficacia de los medicamentos.

Los peques apenas saben toser, y utilizan una tos que no les sirve para eliminar secreciones. Además, su capacidad pulmonar es menor y tienen más mocos. Las vías aéreas se inflaman con facilidad porque son muy estrechas, esto hace que el bebé realice una respiración más corta y rápida.

 

La fisioterapia respiratoria está indicada en:

  1. Bronquiolitis, bronquiolitis y bronquiectasias.
  2. Neumonías, atelectasias.
  3. Fibrosis quística, enfermedad de kartagener o discinesia ciliar.
  4. Prematuridad.
  5. Displasia broncopulmonar.
  6. Enfermedades neuromusculares, parálisis cerebral y síndromes o enfermedades “raras”.
  7. Catarros e infecciones en las vías aéreas altas, o cualquier enfermedad que aumenta las secreciones.

 

A la hora de realizar la sesión debemos de tener en cuenta que el bebé no haya comido desde 3 horas antes porque esto podría provocar vómito y que no tenga fiebre.

Aunque las técnicas respiratorias que utilizamos con los pequeños son indoloras, los bebés suelen llorar y están muy inquietos. Por esto, es recomendable que los padres estén presentes durante el tratamiento para calmarlos y transmitirles seguridad. Tras la sesión, los padres pueden poner en práctica algunos ejercicios aprendidos del experto. La fisioterapia respiratoria tiene unos resultados efectivos, inmediatos y sin efectos secundarios.

Es importante acudir al inicio del cuadro porque los beneficios son mayores y los resultados más inmediatos cuanto antes se trate al niño. Muchas veces, una sesión de fisioterapia a tiempo evita la utilización de medicamentos.