La fisioterapia como herramienta de prevención de lesiones en el trabajo

El centro de trabajo es uno de los sitios donde más tiempo pasamos y, por tanto, también es uno de los sitios donde más podemos sufrir lesiones. Para la buena y completa recuperación, estas lesiones deben ser tratadas por expertos en fisioterapia. 

Dependiendo del tipo de trabajo y sector en el que esté centrada nuestra actividad, las lesiones que se pueden sufrir pueden ser muy distintas y de diversa consideración. Por ejemplo, en el caso de trabajos del ámbito industrial donde los empleos pueden requerir más esfuerzo físico, el manejo de maquinaria y permanecer muchas horas de pie, pueden surgir lesiones relacionadas con problemas articulares y musculares que afecten a las espalda, hombros y brazos, problemas circulatorios e incluso sufrir lesiones más graves provocadas por esfuerzos.

En los trabajos que podríamos denominar de oficina, las lesiones a lo mejor son algo menos graves, pensado que el esfuerzo físico es menor. Aquí muchos problemas que necesitan la intervención de la fisioterapia están relacionados con el sedentarismo; puesto que se pasan muchas horas sentado frente a un ordenador y esto es normal que provoque problemas de circulación, contracturas y tensiones musculares provocadas por malas posturas.

En cualquiera de los casos, no hay que tomar a la ligera los mensajes que nos lanza nuestro cuerpo. Hay una tendencia generalizada a pensar que son pasajeros e intrínsecos a la actividad laboral y los asimilamos con resignación. Sin embargo, hay que atenderlos cuanto antes.

En cuanto sientas algún problema persistente, acude a un experto en fisioterapia. Te podrá dar explicaciones sobre la dolencia que sufres y te propondrá un plan de trabajo para recuperarte. Además, las sesiones de fisioterapia desempeñan un papel muy importante en la prevención de nuevas lesiones en el entorno de trabajo.

Unos sencillos consejos y recomendaciones como pueden ser hacer pequeñas pausas y prácticas, unos movimientos y ejercicios, aprender a sentarse y tener una posición más adecuada, aprender cómo agacharnos o cómo cargar objetos puede contribuir de manera notable a disminuir los riesgos de una nueva lesión en en centro de trabajo.