Fisioterapia en la Espina bífida.

¿QUÉ ES LA ESPINA BÍFIDA?

La espina bífida es una malformación congénita, por la cual el tubo neural, una estructura del embrión que durante la gestación forma el sistema nervioso central, no se cierra completamente. Esto puede suponer defectos en la columna vertebral y diferentes alteraciones a nivel nervioso, motor o del aparato genitourinario.

 

¿POR QUÉ SE PRODUCE?

La principal causa es el déficit de ácido fólico en la madre durante los meses previos al embarazo y en el primer trimestre del mismo, aunque en un porcentaje pequeño de los casos es desconocida. La espina bífida no es una enfermedad hereditaria.

 

TIPOS DE ESPINA BÍFIDA

Existen dos tipos:

  1. Espina bífida OCULTA, es la forma más común y la más leve. Existen defectos en las últimas vértebras pero está cubierto por la piel. El sistema nervioso está poco o nada dañado por lo que no suelen presentar síntomas, o que estos sean muy leves.
  2. Espina bífida ABIERTA, se divide en:
  • Meningocele: se forma un quiste o saco al final de la columna que únicamente contiene membranas de la médula espinal (las meninges) y líquido cefalorraquídeo. Esta forma es menos grave porque el sistema nervioso suele estar en su localización y la afectación del tejido nervioso es menor.
  • Mielomeningocele: en este caso el quiste, además de meninges y líquido cefalorraquídeo, contiene tejido nervioso medular, que se encuentra expuesto. La médula no se ha desarrollado correctamente, por lo que ocasiona una parálisis y una pérdida de la sensibilidad por debajo del nivel de la lesión, además de otros problemas a nivel de sistema genitourinario o digestivo.

 

FISIOTERAPIA EN PACIENTE CON ESPINA BÍFIDA

Los bebés con espina bífida abierta, que son los que presentan sintomatología generalmente, son sometidos a una intervención quirúrgica. El tratamiento de fisioterapia es fundamental y debe iniciarse cuanto antes, por supuesto, dentro de un equipo interdisciplinar.

Es necesario valorar cada caso, ver qué déficits y secuelas puede presentar el paciente para marcar los objetivos y adaptar el tratamiento fisioterápico. Por supuesto, todo ello en colaboración y en continua comunicación con los padres.

Algunos de los aspectos del tratamiento en bebés con espina bífida son:

  • Cuidado postural, enseñar a los padres a coger y colocar al niño.
  • Cinesiterapia: realizar movilizaciones sobre todo en los miembros inferiores para favorecer la movilidad, evitar deformidades y estimular al niño.
  • Ejercicio terapéutico, favorecer la movilización activa progresiva del niño siempre con un trasfondo lúdico para conseguir que el niño gatee o camine en los casos en los que sea posible.