Cinco ejercicios fisioterapéuticos para controlar el dolor en las rodillas

Si tienes dolores en la rodilla, la práctica continuada de unos ejercicios fisioterapéuticos puede reportarte importantes mejoras. El dolor de rodillas puede estar motivado por diferentes factores como desgaste, tensión muscular, problemas en los ligamentos, enfermedades, lesiones o problemas derivados de una operación, etcétera.

Para que estos problemas y dolores dejen de causarte inconvenientes la realización de unos ejercicios de fisioterapia suele resultar muy positiva.

Como es lógico no es igual una lesión o problema que otro, por eso queremos insistir en la necesidad de consultar siempre con un especialista. Analizará las características de tu problema, tu estado general de salud y toda una serie de factores a partir de los cuales te propondrá un plan de recuperación a tu medida.

Teniendo esto en cuenta, te comentamos cinco ejercicios generales para la rehabilitación de la rodilla:

  1. Flexión extensión de rodilla. Para realizarlo debes sentarte en una silla con la espalda recta. Inspirar y extender la pierna dejándola en posición horizontal y aguantar la posición unos segundos mientras se tensa la pierna moviendo la punta del pie hacia la cara. Repetir tres veces.
  2. Estiramiento isquiotibial decúbito. Hay que tumbarse boca arriba en una colchoneta con el pie y la pierna bien estirados y entonces pasar una cinta alrededor de la planta del pie. Con la ayuda de los brazos se va levantando poco a poco la pierna tratando de hacer un ángulo de 90º. Aguantar la posición unos segundos y relajar.
  3. Estiramiento isquiotibial de pie. Ponerse frente a una mesa y colocar la pierna extendida. Doblar el tronco para coger para tratar de coger la punta de los pies. Aguantar en esta posición unos segundos y relajar.
  4. Cuadríceps en extensión. Sentarse en el suelo con la espalda recta. Inspirar mientras se tensa toda la pierna moviendo la punta del pie hacia la cara. Aguantar unos segundos y repetir.
  5. Flexión de rodilla. Ponerse de pie frente a una pared y con la mano apoyada sobre la pared flexionar la rodilla que está más cerca de la pared y aguantar. Se puede realizar el ejercicio colocando una cinta con peso alrededor del tobillo.