¿Cuánto debe durar un tratamiento de rehabilitación de rodilla?

Una de las preguntas que nos hacemos cuanto tenemos que someternos a un tratamiento de rehabilitación por un problema de rodilla es cuánto tiempo durará dicho programa. Pues bien, la respuesta es complicada de precisar.

Dentro de los problemas y dolencias que pueden estar relacionados con las rodillas encontramos muchas modalidades. Dependiendo de cada caso se precisará un tipo concreto de rehabilitación fisioterapéutica. Entre los problemas asociados a las rodillas podemos encontrar roturas, operaciones, colocación de prótesis, esguinces, sobrecargas o golpes.

Cada caso, un tiempo

Cada uno de estos casos requiere unos tiempos de curación y, dentro de ellos, el proceso de recuperación no es igual en todas las personas. Es normal que queramos tener una idea aproximada de cuándo podremos volver a la normalidad y a realizar nuestras actividades habituales, pero hay que aprender a tener paciencia.

Teniendo en cuenta que no se puede generalizar, podríamos decir que un tratamiento de rehabilitación de rodilla puede durar entre dos y cuatro meses. Hay que tener en cuenta que en problemas asociados a roturas o intervenciones quirúrgicas a veces pasan tres o más semanas hasta que se empieza a apoyar la pierna.

Para determinar el tiempo de curación y rehabilitación de una rodilla intervienen muchos factores además del tipo de problema en sí mismo. Por ejemplo:

  • La edad del paciente
  • El estado general de salud
  • Las circunstancias personales y laborales
  • La actitud con la que afronta el proceso

Aunque pueda parecer que algunos de estos puntos no pueden influir en los tiempos de recuperación, lo cierto es que sí lo hacen. En el caso de la edad y el estado general de salud parece muy evidente, pero también son muy importante los otros factores.

Si nos encontramos en una situación compleja en la que las exigencias laborales nos hacen incorporarnos antes, el proceso de recuperación puede ser más lento y debemos tener mucho cuidado con los movimientos, posiciones y esfuerzos que realizamos con la rodilla.

En cuanto a la actitud es fundamental. Si afrontamos el tratamiento con una actitud positiva, con ganas y como un reto personal que queremos superar podremos mejorar de manera notable los tiempos de recuperación.