Alteraciones de la columna – II parte

En la primera parte de este artículo (alteraciones de la columna I) estuvimos hablando de las rectificaciones y de la hiperlordosis. En este artículo le toca el turno a la cifosis y la escoliosis.

CIFOSIS

La cifosis o hipercifosis, es lo contrario a la hiperlordosis. Sucede cuando la convexidad posterior en la región dorsal está aumentada. La cifosis se puede clasificar en dos tipos:

  1. Actitud cifótica o cifosis postural
  2. Cifosis estructural

En el primer tipo, el paciente puede corregir la cifosis activamente. La actitud cifótica se caracteriza por una postura de cabeza y hombros adelantados y un aumento de la curvatura torácica. En esta fase no tiene por qué ser sintomática (provocar dolor), pero puede evolucionar a una cifosis estructurada, que ya no se puede corregir, y provoca problemas más importantes en la columna.

Las causas de la cifosis estructurada pueden ser diversas como las anomalías congénitas o la enfermedad de Scheuermann, además de la propia evolución de una cifosis postural.

RADIOGRAFÍA DE PACIENTE CON ENFERMEDAD DE SCHEUERMANN

ESCOLIOSIS

Al contrario que en el plano lateral, que existen unas curvaturas fisiológicas (lordosis y cifosis fisiológicas), en el plano frontal no debe haberlas. La escoliosis es la existencia de desviaciones laterales en el plano frontal, pudiendo ser en forma de C o S. Es importante tener en cuenta, que aunque los más evidente es esa deformación en el plano frontal, en la escoliosis existe también una rotación vertebral. Esto hace que sea una alteración en tres dimensiones, y por eso puede haber una giba en escoliosis más graves.

Las escoliosis puede producirse por diferentes causas: la congénita, la idiopática o la neuromuscular (secundaria a patologías neurológicas como la parálisis cerebral, la espina bífida, etc). La más habitual es la causa idiopática, es decir, en la mayoría de los pacientes no se conoce el origen de la misma, no tiene una causa identificada.

¿Cómo puede ayudar la FISIOTERAPIA?

Tal y como os comentamos en la primera parte de las alteraciones de columna, los programas de ejercicios y estiramientos son fundamentales. Tanto en la cifosis estructurada como en la escoliosis, el objetivo principal de la fisioterapia será evitar la progresión de la deformidad. Esto se consigue con un programa de ejercicios y pautas posturales, personalizadas en función de cada paciente. Además, y debido a la propia alteración en la estructura vertebral, existen desequilibrios musculares, que hacen a estos pacientes más propensos a tener contracturas y otras alteraciones del aparato locomotor. Gracias a las técnicas con las que contamos en fisioterapia se evita la aparición de dolor y se alivian otras posibles afecciones.