Spinning ¿beneficioso o perjudicial para nuestra salud?

La actividad denominada Spinning fue desarrollada en 1987 por el ciclista norteamericano Johnny Goldberg y la bicicleta utilizada en dicho programa físico es la denominada por su creador como “SPINNER”. Durante el desarrolló del programa de Spinning, Johnny Goldberg tenía como meta crear algo nuevo que fuese mucho más completo que ejercicios aeróbicos al ritmo de la música. Entonces puso en práctica los conocimientos que había adquirido a través de sus años como ciclista profesional y su experiencia en las artes marciales (al ser cinturón negro de karate), junto con sus estudios de la filosofía Zen, para crear un ejercicio de bajo impacto, pero altamente efectivo.

El spinning es un ejercicio aeróbico con el que se trabajan principalmente los músculos de los miembros inferiores: cuádriceps, isquiotibiales, glúteos, tibiales peroneos, gemelos y soleo, pero también se activan otros grupos musculares asociados como músculos del tronco y miembros superiores e incluso musculatura del cuello.

Es un ejercicio aeróbico que se realiza en intervalos, con sesiones guiadas por un entrenador especializado, basándose en cambios cíclicos de intensidad y velocidad del pedaleo. Se realiza en diferentes fases de un circuito que incluye simulaciones de subidas y bajadas en pendientes, rectas a fondo, planeo, fases de recuperación y desaceleración, etc.

El objetivo de este programa de ejercicio es trabajar la fuerza muscular y la resistencia corporal, combinando el ejercicio aeróbico con períodos más cortos de mayor intensidad a nivel muscular.
Las sesiones constan de un calentamiento previo al ejercicio en cuestión y unos minutos tras finalizar la actividad dedicados al estiramiento por grupos musculares.

Entre sus beneficios, encontramos la pérdida de masa corporal principalmente del tejido graso, la mejora en la condición física general, la fuerza y resistencia al ejercicio aumenta así como los progresos en el sistema cardiovascular e inmune y también una mejor condición psicológica por las endorfinas producidas por el ejercicio físico comúnmente llamadas hormonas de la felicidad.
Por contraposición, los problemas ocasionados a causa de la realización de esta actividad son debidos a la falta de control tanto de monitores como de los propios usuarios, lesiones, por ejemplo, por la no adaptación de la bicicleta a las dimensiones corporales apareciendo dolor lumbar, o el exceso de carga en la bicicleta durante la actividad que puede llegar a lesionar la articulación de la rodilla. Se deben cuidar muy bien al practicar esta actividad personas cardiópatas y personas con osteoporosis avanzada.

Es muy importante llevar un control de salud de uno mismo, sabiendo que si el usuario tiene problemas vasculares no realizará esta actividad si no se considera de bajo impacto para el (no sobrepasar las 90 pulsaciones por minuto), controlando desde el espejo de la sala nuestra postura en la bicicleta sin encorvar demasiado la espalda y dejando el cuello relajado.

Cómo todo ejercicio físico es muy beneficioso siempre que se haga siguiendo unas sencillas pautas:

  1. Comienzo progresivo de la actividad
  2. Adaptación a las características de cada persona
  3. Seguimiento por profesionales

Si deseas asesoramiento antes de comenzar con tus entrenamientos, no dudes en consultar con tu equipo de fisioterapeutas de cabecera en Bilbao.