Rehabilitación para un esguince de tobillo

La rehabilitación tras un esguince de tobillo es fundamental para una buena recuperación y que no queden secuelas en nuestro cuerpo. Las causas por las que podemos sufrir un esguince de tobillo pueden ser muchas. Un simple traspié al  caminar, un mal movimiento realizando deporte, el uso de tacones o cualquier tropiezo puede provocarnos una lesión en el tobillo.

A veces esta lesión nos puede parecer menor, porque, aunque con algo dolor, podemos seguir moviéndonos. Pero para evitar problemas mayores lo mejor es acudir al médico y contar con una serie de pautas fisioterapéuticas. Los esguinces son una lesión en los ligamentos que mantienen estable el tobillo, los hay de distinto grado y, dependiendo de ellos, el proceso de rehabilitación será uno u otro.

Por regla general, se suele recomendar reposo y mantener el miembro afectado en alto. En algunos casos se procede a la inmovilización y también a la aplicación de frío en la zona afectada durante unos 10 minutos unas cuatro veces al día.

El proceso de rehabilitación con ejercicios fisioterapéuticos suele comenzar pasados unos siete días de reposo. En ese momento el tobillo se encuentra mejor y se puede empezar a realizar algunos ejercicios isométricos. Al cabo de 15 días es el momento en el que se inician tablas con ejercicios de fortalecimiento para continuar con más ejercicios propiceptivos.

Entre los ejercicios que su fisioterapeuta le irá recomendando realizar para dejar atrás las secuelas de un esguince de tobillo están:

  • Ejercicios de movilidad. Consiste en realizar movimientos en todas las direcciones con el pie. Girando hacia arriba, hacia abajo y como si escribiera letras con el dedo gordo del pie.
  • Potenciación muscular, cuando ya no exista dolor se pueden realizar ejercicios en los que, tumbado y con la pierna estirada, se intenta mover la punta del pie hacia la cara. Cuando se ha realiza esto algunas veces se puede realizar pero colocando una resistencia, como una goma elástica que sujetamos a algún sitio y que enganchamos a pie y después tiramos del pie hacia la cara.
  • Favorecer el equilibrio. Para trabajar el equilibrio se debe colocar de pie, estirado y elevarse sobre las puntas de los pies. Mantener esta posición unos segundos y volver a la posición inicial. Otro ejercicio muy recomendable para trabajar el equilibrio de los tobillos tras un esguince es el llamado ejercicio de la cigüeña, de pie, flexionar una pierna y permanecer apoyado sobre la pierna mala durante un minuto y, si es posible, realizar este ejercicio con los ojos cerrados, así aumentará el efecto de trabajo de equilibrio.