El hombro congelado, ejercicios para prevenir una recaída

El síndrome del hombro congelado es una dolencia que para su recuperación necesita tratamiento fisioterapéutico. Una vez que se ha logrado una mejoría es fundamental seguir trabajando toda la zona e incluso el hombro contrario, porque puede reaparecer el problema o reflejarse en el lado opuesto.

Un tratamiento fisioterapéutico a base de ejercicios y movilizaciones puede prevenir que el problema del hombro congelado reaparezca.

Para determinar el tipo de ejercicios que hay que realizar, lo primero es que se evalúe la gravedad de la situación y, a partir de ahí, se decide cómo actuar, qué ejercicios son los más adecuados y que aparatos o medios técnicos hay que emplear.

Teniendo en cuenta todo esto, te comentamos algunos de los ejercicios indicados para la prevención del hombro congelado:

  • De pie frente a una pared colocar la mano en la pared  y empezar a levantarla como si fuéramos trepando con los dedos. Intentar llegar a lo má alto posible y bajar haciendo el ismo movimiento. Repetir con ambos brazos.
  • Colocarse de pie y después doblar el torso dejando los hombros libres, sin tensión. Entonces empezar a girar el brazo en círculos, primero en el sentido de las agujas del reloj y después en dirección contraria.
  • Colocarse de pie con la espalda recta, coger unas pequeñas pesas empezar a elevar los brazos estirados hasta lo máximo posible que se pueda, aguntar unos segundos y baja léntamente.
  • De pie y con la espalda recta coger una barra o como un paraguas y levantar los brazos y empezar a hacer movimientos laterales, hacia la derecha y hacia la izquierda para después volver al centro.
  • De pie frente a una pared colocar los brazos estirados a la altura del pecho y empezar a inclinar todo el cuerpo hacia la pared flexionando los brazos. Volver a estirar de nuevo los brazos para volver a la posición de partida. Repetir el ejercicio varias veces.