Ejercicios de coordinación en pacientes de la tercera edad

La falta de coordinación de movimientos es uno de los problemas que más afectan a las personas de la tercera edad. Para que la pérdida de coordinación no avance demasiado deprisa y poder mantener el mejor estado físico posible es recomendable realizar ejercicios específicos bajo supervisión fisioterapéutica.

Debes recordar que la coordinación general agrupa movimientos que precisan una acción conjunta de todas las partes del cuerpo. Intervienen muchos músculos y para realizar los ejercicios conviene estar concentrado en lo que estamos haciendo.

Cuando se observa un problema de coordinación hay que acudir a un especialista que determine el grado de descoordinación, las posibilidades y limitaciones y, a partir de ahí, diseñar un plan de trabajo diario que nos permita mejorar y mantener nuestra autonomía y grado de confianza suficiente para realizar nuestras tareas habituales.

Para que la efectividad de los ejercicios sea mayor es recomendable tener en cuenta estas consideraciones:

  1. Realizar los ejercicios a diario
  2. Hacer ejercicios de calentamiento para preparar los músculos y articulaciones
  3. Hidratarse bien, antes, durante y después de los ejercicios
  4. Realizar pausas entre los ejercicios
  5. Seguir las indicaciones de su terapeuta

Los ejercicios de coordinación para personas de la tercera edad estarán adaptados a las necesidades concretas de cada paciente, así como el número de repeticiones y la intensidad del esfuerzo. Teniendo en cuenta esto, algunos de los ejercicios de coordinación más habituales son:

  1. Elevación rodilla. De pie y sin apoyarse en ningún sitio, levante la rodilla derecha y trate de tocar el pie con la mano derecha por delante. Realice el ejercicio 20 veces, descanse y después haga lo mismo con la rodilla izquierda.
  2. Giros de cabeza y cuello. Con los ojos cerrados, gire la cabeza hacia la derecha, vuelva la centro y gire hacia la izquierda. Después estire los brazos en cruz y toque con la punta de los dedos la nariz. realice el ejercicio 10 veces y descanse.
  3. Brazos y manos. Sitúese frente a su terapeuta de pie, a cierta distancia y con los brazos en posición de descanso. Él le lanzará una pelota que usted tratará de coger con las manos intentado no desplazar el cuerpo.