¿Qué es la periostitis tibial? ¿Qué tratamientos existen?

¿En qué consiste una periostitis tibial?

La periostitis se trata de un problema que resulta bastante común para los corredores. Se experimenta cierto dolor en el borde interno de la espinilla, y se trata de una patología inflamatoria del periostio, que es un tejido que bordea la tibia, al igual que otros huesos.

Es primordial diferenciar este problema con el síndrome compartimental de la tibia, o de fisuras o fracturas por estrés. La periostitis tibial se presenta como un dolor muy agudo, muy reactivo a la palpación suave por la parte anterior de la pierna. En el comienzo, aparecerá como un dolor que se experimenta con la carrera, y se alivia con el reposo. Si la lesión se mantiene, puede llegar a presentarse incluso en ausencia de ejercicio.

El dolor se suele atribuir a la excesiva presión o tensiones irregulares que la musculatura que se ancla en el periostio de la tibia pueda estar ejerciendo. Corredores que incrementan su rutina de forma repentina y excesiva, o que entrenan en superficies duras con alto impacto, suelen ser los que más comúnmente se ven afectados por esta dolencia.

¿Qué tratamientos se pueden aplicar?

Una forma eficiente y sencilla de solventar inmediatamente el problema es mediante reposo y el uso de crioterapia, a intervalos de 15 minutos, repitiendo entre 3 y 5 veces. Afortunadamente, se trata de una patología que suele responder bastante bien al tratamiento conservador que se ejerce con la fisioterapia.

El tratamiento habría de completarse con relajación de la musculatura involucrada mediante el uso de las técnicas que el terapeuta crea correspondiente, así como estiramientos isométricos y ejercicio terapéutico excéntrico. Se recomienda la vuelta progresiva a la práctica deportiva, así como realizar un estudio de la pisada si se trata de un problema que es recurrente.

Ciertos casos pueden ser recurrentes debido a compensaciones biomecánicas que se estén llevando a cabo y que se pueden identificar en análisis biométricos, como por ejemplo una eversión excesiva o realizada a demasiada velocidad durante la técnica de carrera.

La colaboración de un estudio podológico que elabore unas plantillas es una prescripción que da también muy buenos resultados.

Si alguno de estos síntomas te resulta familiar, no dudes en preguntar su opinión a tu fisioterapeuta de confianza, seguro que te aporta algún consejo que te sea de ayuda.