La fisioterapia a domicilio contada por un fisioterapeuta italiano en Barcelona

Hola a todos. Me llamo Antonio Nardella, soy fisioterapeuta italiano y recién llegado al equipo de Fisiohogar de Barcelona. Aunque llevo poco tiempo con mis nuevos compañeros estoy viviendo una gratificante experiencia y cambiando mi visión de los domicilios.

Soy originario de un pequeño pueblo del sur, viví mi experiencia universitaria en Ancona para enseguida volver en mi pueblo y empezar ejercitar mi profesión. Al momento de titularme en Italia aún no existía un colegio oficial para fisioterapeutas (su creación ha sido recién, en 2018, y todavía se están aprobando las normativas sobre el reconocimiento de nuestra figura) y al público no era del todo claro la naturaleza y la importancia de la nuestra figura en ámbito sanitario y social, así nosotros fisioterapeutas, además de salvaguardar la salud, tocaba también el papel de informar y educar a la gente sobre nuestra misión.

Cuando volví a mi pueblo mis primeros pasos fueron atender domiciliariamente entre otras cosas. Pero la situación no me gratificaba: muchas veces no se apreciaba mi disponibilidad para desplazarme fuera de mi horario de trabajo y la retribución tal vez era motivo de discusión. Tenía la impresión de que cualquier persona podría ir a atenderles y no apreciaban la fisioterapia como profesión de la salud.

Estaba desilusionado de mi trabajo, no reconocido, aislado sin apoyo y referencia. 

En final el destino me llevó en Barcelona: tuve la suerte de realizar nuevas experiencias, conocer nuevos amigos en los cuales confiar, conocerme más y afrontar mis miedos. Pude trabajar en mi campo, contar con el apoyo de un Colegio Profesional y de los varios fisioterapeutas que encontré en estos años. Un agradecimiento especial va a ellos que comprendieron mi situación, nunca se cansaron de darme consejo y había confianza recíproca.

También a Fisiohogar y mis nuevos compañeros estoy agradecido: me encuentro en la realidad donde puedo demostrar mi capacidad y profesionalidad, el apoyo de un gran equipo que se distingue por la disponibilidad en atender, la calidad de servicio ofrecido, la amabilidad en escuchar la necesidad, sin comprometer nuestra seriedad. He recibido varios agradecimientos por mi labor como fisioterapeuta y esto me ha llevado a convencerme aún más, de que estamos contribuyendo a dar prestigio y respeto a nuestra figura como profesionales sanitarios de primera intención. 

No sé qué sorpresas habrá para mí en el futuro, pero con la ayuda de mis amigos y compañeros no me voy echar atrás y seguiré creciendo como fisioterapeuta ofreciendo servicios a domicilio en Barcelona.