Terapias y programas especializados para pacientes de esclerosis

La esclerosis múltiple es una enfermedad de tipo crónico que afecta al sistema nervioso central. Al ser una enfermedad crónica y degenerativa se precisa de tratamientos especializados y continuados que traten de conseguir la mejor calidad de vida posible.

Dentro de esta enfermedad neurológica hay diferentes variedades y grados. Dependiendo de cada persona se manifiestan unos síntomas u otros. Para tratarlos de la manera adecuada es muy importante contar con la ayuda de tu médico y también de un buen equipo de fisioterapeutas. En Fisiohogar Bilbao contamos con amplia experiencia en el tratamiento de este tipo de enfermedad y podemos ayudarte con un programa a medida de tus necesidades que recibirás en la comodidad de tu domicilio.

La rehabilitación de una persona con esclerosis múltiple es un tratamiento largo que necesita continua vigilancia de las respuestas y evolución del enfermo y, si es necesario, realizar las modificaciones necesarias. Dependiendo de la modalidad y nivel de la esclerosis múltiple se pueden poner en marcha diferentes tipos de tratamientos y programas.

El objetivo de todos ellos es conseguir o mejorar la recuperación neurológica y la funcional. De esta manera se puede conseguir mejor calidad de vida y mayor grado de autonomía de los pacientes.

En estos programas fisioterapéuticos los especialistas pueden decidir el empleo de métodos manuales que se pueden combinar con el uso de electroterapia, magnetoterapia…

En cuanto a los objetivos de los tratamientos se puede decir que persiguen:

  • Trabajar la modulación del tono muscular, vigilando continuamente su estado.
  • Mejorar la sensibilidad y la sensación que tenemos en general de nuestro cuerpo.
  • Mejorar la fuerza muscular y tratar de controlar y recuperar la musculatura afectada.
  • Trabajo del equilibrio y de la coordinación.
  • Atención y corrección a la marcha y a las posturas. Educación postural.
  • Recuperación y prevención de lesiones o problemas derivados de la inmovilidad como contracturas, problemas circulatorios o de respiración, etc.