El papel de la familia en el tratamiento de la parálisis cerebral infantil

El papel de la familia en el tratamiento de niños con parálisis cerebral es esencial. Esta es una enfermedad, o más bien un grupo de trastornos para los que no hay cura. Los tratamientos lo que buscan es dar la mejor calidad de vida y grado de independencia al paciente. Por eso, el apoyo y ayuda familiar es esencial para que puedan atender al niño de la manera más adecuada.

La parálisis cerebral puede afectar a diferentes funciones del cerebro y del sistema nervioso, provocando que se vea muy afectado la capacidad de movimiento, de aprendizaje, la de visión o audición. Estas manifestaciones varían dependiendo del tipo de parálisis cerebral que presente el paciente, que puede ser espástica, atáxica, hipotónica, discinético o mixta.

Cualquiera que sea el tipo de parálisis cerebral que tenga el niño es importante contar con el apoyo y asesoramiento de un grupo de especialistas que traten de idear un plan de trabajo diario para que el niño puede defenderse y manejarse de la manera más autónoma posible.

A pesar de que cuenten con apoyo especializado la intervención de la familia es vital. Hay que tener en cuenta que estos niños tienen, en muchos casos, un grado de dependencia muy alto, por tanto necesitan ayuda constante.

Para darles la atención que precisan, los familiares tienen que aprender de manos de los fisioterapeutas. Ellos le explicarán qué hay que hacer en cada momento, le dirán cómo actuar en caso de que aparezca una urgencia médica para que la situación no se complique demasiado hasta que llegue un especialista.

En el caso de los niños con parálisis cerebral es muy común los problemas de movimiento. Para estos casos la ayuda de los familiares es muy beneficiosa, porque los terapeutas les enseñan ejercicios, movimientos y masajes que pueden repetir a lo largo del día favoreciendo la flexibilidad, fuerza y movilidad de la zona.

Además de todo esto, por supuesto, está la ayuda psicológica y el cariño que la familia aporta al niño. Un apoyo que es esencial para afrontar las dificultades y seguir adelante.