La fisioterapia cómo método preventivo

Antes de ser fisioterapeuta, creía que esta profesión solo iba encaminada a cuando “nos duele” alguna parte del cuerpo (espalda, rodilla, hombro…), sin embargo no solo trata lesiones y/o dolencias, sino que las previene.

Normalmente acudimos a un Fisioterapeuta cuando esa dolencia afecta a nuestro trabajo, a nuestra vida diaria o simplemente cuando nos impide a realizar esa actividad deportiva que tanto nos gusta.

El Organismo

Nuestro organismo tiene una capacidad de aguante enorme, diríamos que tiene esa capacidad de crear compensaciones hasta el punto de ir desviando esas dolencias a otras zonas del cuerpo cuya intensidad va variando, es por eso, que durante ese tiempo el tomarnos algún anti-inflamatorio para el dolor es una solución a corto plazo, sin embargo llega un momento que esas compensaciones se agotan y ni esa medicación nos sirve.

Por eso digo que el dolor es un aprendizaje al cual son avisos de que algo está pasando y debemos de hacer caso. De ahí de la importancia de un buen tratamiento de fisioterapia para cortar esas compensaciones que el organismo va generado.

Medidas preventivas

Hay muchas situaciones y actuaciones que podemos tener especial atención, ¿Cuáles?:

  • Evita malas posturas en el trabajo: este apartado es muy importante, la gran mayoría de las dolencias y lesiones son producidas por esta situación.
  • Estira con frecuencia la musculatura (especialmente de cuello, lumbares, psoas iliaco, diafragma, isquiotibiales…), especial detenimiento al realizar una actividad deportiva ya que este estiramiento debe de ser antes y después del ejercicio.
  • Usa zapatos cómodos y adecuados para cada situación: cuidado con los zapatos de tacón en las mujeres.
  • Duerme bien y las horas recomendables diarias (6-8h), nuestras carcasa musculo-esquelética se resiente sino descansamos, con lo cual se produce un aumento de gasto energético y entramos en un bucle donde pueden aumentar las contracturas y tensiones musculares.
  • Hidrátate, al menos 1l-1,5l de líquidos (en cualquier formato) al día. Recuerda somos 95% de agua.
  • Haz alguna actividad deportiva (andar, gimnasio, bicicleta, deportes varios…) mejora la capacidad de reacción,  el equilibrio, estabilidad, circulación,  tono muscular…

Estas son unas de las principales recomendaciones para prevenir lesiones y dolencias, sin embargo el diagnóstico por un fisioterapeuta colegiado, te garantiza el mejor tratamiento y te hará un seguimiento hasta que te encuentres mejor. Recomendamos que no llegues a una dolencia que te impida hacer tus actividades. Te recomendamos que seas visitado por un fisioterapeuta colegiado, desde Fisiohogar te facilitamos el hecho de acudir a un fisio, vamos a tu casa a la hora que prefieras.