Tratamiento con punción seca

En este artículo me gustaría hablar sobre la punción seca para que se conozca un poco más esta herramienta que sólo debe ser usada por fisioterapeutas al ser una terapia invasiva.

La punción seca es una de las muchas técnicas de tratamiento de las que se disponen en fisioterapia para aliviar dolencias, en este caso del síndrome de dolor miofascial, producido por los conocidos como “puntos gatillo”, mediante el uso de agujas estériles.

Antes de nada, vamos a explicar rápida y sencillamente que es el síndrome de dolor miofascial (SDM) y un punto gatillo (PGM).

El SDM es el dolor producido por un punto gatillo.

Un PGM es un punto o nódulo hipersensible que aparece en un musculo, dentro de una banda tensa o en su fascia. Y que puede producir dolor local o irradiado bien por una presión o movimiento o incluso sin necesidad de ser estimulado.

Además del dolor referido, comentado anteriormente, también pueden provocar otros síntomas como:

  • Alteraciones del sistema nervioso autónomo (sudoración, lagrimeo…)
  • Desequilibrios, mareos o alteraciones de la percepción.
  • Rigidez o debilidad muscular.

Algunos de los factores principales para padecer esta patología son:

Tensión muscular producida por una lesión, malos hábitos posturales, o movimientos repetitivos.
El estrés también puede favorecer la aparición de dichos puntos por la tensión continua que se puede producir especialmente en musculatura de la zona dorsal alta y cervical.

En cuanto a la técnica en sí; se identifica mediante la ayuda del paciente y la palpación la banda tensa y el punto gatillo a trabajar. Y se procede a la introducción de una aguja estéril y sin medicamento, a través de la piel hasta llegar al punto gatillo que se quiera trabajar.  Se puede realizar una punción superficial o profunda.

Hay que diferenciar entre acupuntura y punción seca, ya que la primera está basada en la medicina tradicional china y esta última es una técnica con evidencia científica contrastada.

A pesar de lo que pueda parecer no tiene porque ser un tratamiento doloroso, o no mas que la terapia manual, por ejemplo.

En la mayoría de los casos lo recomendable es combinar esta técnica con terapia manual y estiramientos en la misma sesión.

Beneficios de la técnica:

Posibilidad de llegar de manera más rápida y directa al foco de dolor.

Herramienta distinta a la mayoría de las técnicas que se pueden usar habitualmente.

Contraindicaciones:

Pacientes inmunodeprimidos, con problemas del sistema circulatorio o de coagulación sanguínea.

Miedo o fobia del paciente a las agujas.