Síndrome doloroso cérvico – escápulo – costal

¿En qué consiste el síndrome doloroso cérvico-escápulo-costal?

En este artículo trataremos uno de los síndromes dolorosos más frecuentes que nos encontramos en nuestra práctica diaria como Fisioterapeutas.  Muchos os sentiréis identificados con los síntomas, pero lo más importante es saber que tiene tratamiento y también puede prevenirse.

De todos los síndromes dolorosos músculo-esqueléticos y neuromusculares que causan incapacidad física, los originados en la región cérvico-escapular constituye el más frecuente, excedidos solamente por aquellos originados en la región lumbar inferior.

Musculatura activadora de la escápula.
Musculatura activadora de la escápula.

El síndrome es causado por una alteración crónica de la relación normal entre la escápula y la pared posterior toráxica; esto hace que la fascia profunda – membrana que recubre los músculos y les da contención-  sufra una modificación de su tensión produciendo espasmos musculares de origen reflejo -contractura muscular-.

Se caracteriza por remisiones y exacerbaciones y puede transformarse el cuadro inicialmente agudo, en un cuadro crónico que puede persistir por años.

¿Cuales son los síntomas?

La clínica se manifiesta por el desarrollo insidioso de dolor en la región superior y posterior de la cintura escapular con irradiación hacia una o más de las regiones siguientes:

  1. El cuello y occipucio, a menudo asociado a cefaleas intensas
  2. Porción superior del brazo, en especial en su cara posterior y en el punto de inserción del músculo deltoides
  3. En el hemitorax ,a lo largo del curso del cuarto y quinto nervio intercostal
  4. Hacia la cara interna del antebrazo hasta los dedos de la mano, más específicamente el cuarto y quinto dedo, a menudo como sensación parestesia

Cuando se producen las irradiaciones características descritas, puede notarse más dolor en dichas zonas en relación a la zona original.

En los pacientes que sufren este síndrome doloroso, por lo general existen antecedentes de mala postura de tipo ocupacional, manifestado por la caída de los hombros hacia delante. Esto hace que la tracción constante sobre la fascia profunda y la musculatura cérvico-braquial produzca dolor a lo largo del borde libre del músculo trapecio  hasta el borde superior de la escápula, trayendo una disminución de la movilidad de la escápula; debido a los espasmos de los músculos trapecio, romboides y elevador de la escápula. También suele verse afectado el músculo esplenio cuya  alteración en su  alineamiento funcional estático y cinético trae como consecuencia  la disminución de la lordosis cervical normal.

En la prevención del síndrome cérvico-escápulo-costal, podemos deducir de todo lo expuesto, que un diagnóstico temprano de las alteraciones posturales a través de todo el período de crecimiento, es muy importante. Así como la evaluación y modificación de posturas en nuestras actividades laborales y cotidianas.

¿cómo lo tratan los fisioterapeutas?

El tratamiento de fisioterapia consistirá en masaje descontracturante, estiramientos de la fascia profunda y la musculatura; así como un programa de fortalecimiento de la musculatura escapular. Enseñar al paciente a tomar conciencia de la buena postura y modificar los hábitos posturales nocivos que facilitan la aparición de la dolencia.

Es de hacer recalcar la importancia que está tomando hoy en día la medicina industrial y del trabajo, en la prevención del síndrome mencionado, al establecer normas para la fabricación de los materiales y equipos  de oficina.  Nosotros en Fisiohogar ofrecemos a las empresas un plan preventivo y asistencial a sus trabajadores, reduciendo las bajas laborales a causa de esta patología.

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